El pasado 22 de enero, la violencia se apoderó de una vivienda del barrio Agustoni cuando dos hombres llegaron a bordo de una camioneta para exigir el pago de una deuda de 230.000 pesos vinculada a la compra de electrodomésticos.
Lo que comenzó como una discusión subida de tono derivó en una ejecución a sangre fría frente a familiares y niños.
Según el relato de los testigos, los agresores no buscaron amedrentar a las víctimas, sino que actuaron con determinación homicida. Jonathan Posdeley (34) y su hermana Priscila Varky (22) fueron alcanzados por los disparos a escasos metros de sus seres queridos.
“No fueron a asustarlos, fueron directamente a matarlos”, sentenció Gabriel, tío de los jóvenes, quien describió a Jonathan como una persona pacífica y a Priscila como una madre trabajadora dedicada enteramente a sus hijos.
El fiscal Raúl Casal lidera la instrucción de la causa y ya ha logrado avances significativos para dar con los responsables. Los autores materiales del ataque están plenamente identificados por la Justicia y cuentan con pedido de captura activo.
En tanto, un tercer sospechoso fue aprehendido bajo el cargo de encubrimiento, acusado de haber ocultado la camioneta utilizada para el traslado y la fuga de los asesinos.
Además, se realizaron múltiples allanamientos, secuestro de dispositivos móviles y se activaron alertas en pasos fronterizos para evitar que los imputados abandonen el país.
La comunidad del barrio Agustoni sigue bajo impacto, mientras la familia de Jonathan y Priscila exige celeridad para que la captura de los culpables traiga un cierre a esta masacre originada por una deuda que no alcanza siquiera el valor de una canasta básica.