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Herencia que se hace música en los vientos andinos

Oscar Enrique Cáceres es el artesano que brinda lo mejor de un arte aprendido desde niño, en piezas especiales.
Jueves, 16 de julio de 2026 00:00
JUNTO A SUS PIEZAS | OSCAR ENRIQUE CÁCERES CON LOS INSTRUMENTOS CREADOS CON CARIÑO Y DEDICACIÓN.

Su paciencia se nota en cada movimiento y, en sus manos, la calma y la entrega resaltan entre el talento colectivo de los artesanos que exponen sus obras justo para vacaciones invernales. Él, desde su lugar, encuentra la manera para expresar aquél don que puso en práctica en la que fuera casa de sus padres y abuelos. Allí, donde todo era arte en música, en su querida Ledesma forjó ese espíritu creativo donde comprendió a la perfección la importancia de la cultura por el trabajo.

Heredó el oficio de artesano de los vientos como un saber interpretado de generación en generación y con el orgullo intacto, lo perfecciona a través del tiempo. "Fui aprendiendo de mi familia, para mí son mis maestros y a todo lo que me enseñaron, lo volqué en los instrumentos desde joven", expresó Oscar Enrique Cáceres, un creador de piezas de artesanía pura.

HECHAS A MANO | LAS ZAMPOÑAS QUE EFECTÚA EL ARTISTA DE LOS VIENTOS

Gracias al talento que propone en su presente, el exintegrante de Los Shelkas y Los Changos del Huayco, recorrió todo el país y Europa. Una travesía que guarda impresa en su corazón y en su memoria para siempre. "Toda la experiencia vivida hizo que entienda más al instrumento de viento y que lo vaya sacando mejor, teniendo con la música un equilibrio que llevo en el alma", indicó Cáceres.

La pasión que brinda tiene en su haber más de tres décadas, por lo que conoce los secretos de los instrumentos que tanta alegría y satisfacción, supieron regalarle a lo largo de su vida.

QUENAS CON DETALLES EN COLORES

Es así que efectúa con amor todo lo que implica la construcción en piezas de caña, mediante los vientos, los aerófonos y la familia de zampoñas; incluidos los tollos, las zancas, las maltas y las icas, que son los aerófonos más pequeños y agudos destinados a la práctica en los más pequeños. "Para elaborar una quena hay que seleccionar la caña, la medida y el diámetro de la misma. Trabajar en el emboquillado es un poquito más difícil porque hay que sentir el sonido y encontrarle el indicado. Para eso, trabajo con cuchillos, serruchos que cortan, lijas para suavizar y lacas para las terminaciones. En la parte de quenas, tengo quenachos en do, re, mi, fa y sol, que sería lo que más se utiliza", dijo.

PROBANDO SONIDOS | AFINANDO EL ERKENCHO PARA COMPARTIR LAS NOTAS.

"La quena de sol mayor que sería el fa sostenido", reveló el músico que además acompaña con otros instrumentos de acompañamiento como el güiro -para algunas melodías-, el palo de lluvia -para algunos efectos- y los pincullos. "Para mí es valioso mostrar una zampoña porque es mi trabajo", destacó Cáceres sobre las ornamentaciones que le aplica a sus piezas a fin de darle un brillo especial y señalar las notas con detalles indelebles.

LABOR MINUCIOSA | LA TAREA ARTESANAL EN LA CAÑA Y LA MEJOR SENSACIÓN DE REALIZAR UN BUEN TRABAJO.

Por su sensibilidad, el artesano compartió que el hecho de sólo crear una zampoña, lo motiva por ser herencia de sus amados padres y abuelos. "Uno tiene que ir viendo que cada nota tiene sus medidas e ir limpiando bien mientras se avanza, trabajando con mucha dedicación y cariño, eso no debe faltar", finalizó.

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