Lo que comenzó en 2015 casi como un hobby terminó convirtiéndose en un proyecto empresarial que hoy busca posicionarse dentro del sector tecnológico y de seguridad de Jujuy. Así nació Harve SAS, a partir de una primera instalación de cámaras de videovigilancia solicitada por un familiar.
Después de aquel primer trabajo llegaron nuevos pedidos, recomendaciones y clientes. El crecimiento se produjo principalmente a través del boca en boca y de la confianza construida con cada instalación. "Harve no nació como una gran empresa. Nació con una idea, una oportunidad y muchas ganas de hacer las cosas bien", destacan desde la firma.
En sus primeros años, la empresa identificó una necesidad concreta en el mercado jujeño: familias, comercios y empresas requerían soluciones de seguridad confiables, accesibles y adaptadas a sus necesidades, pero no siempre encontraban propuestas que integraran distintos servicios.
A partir de esa demanda, Harve fue ampliando progresivamente su oferta. A las cámaras se sumaron alarmas, cercos eléctricos, redes de datos, energía solar, internet satelital y diferentes herramientas destinadas a mejorar la seguridad y la conectividad.
Actualmente, la empresa ofrece cámaras de videovigilancia y comunitarias, alarmas de intrusión y comunitarias, cableado estructurado, cercos eléctricos, internet satelital, sistemas de control de acceso peatonal y vehicular, control de asistencia, video portería, barreras vehiculares, localización y seguimiento vehicular, energía solar y soluciones de domótica, entre otras alternativas.
Desde Harve consideran que su principal diferencial no está solamente en la variedad de servicios, sino en la forma de implementarlos. El asesoramiento previo, el diseño de cada proyecto, la utilización de materiales adecuados, la instalación profesional, la configuración y la atención posterior forman parte de una misma propuesta.
"La calidad no es un valor agregado: es la base sobre la que construimos Harve", señalan, al remarcar que una solución tecnológica debe ser diseñada de acuerdo con las necesidades concretas de cada cliente y pensada para funcionar correctamente a largo plazo.
Una seguridad cada vez más inteligente
La incorporación de nuevas tecnologías también está transformando el sector. La inteligencia artificial, el monitoreo remoto y los sistemas inteligentes permiten pasar de una seguridad basada exclusivamente en el registro de imágenes a herramientas capaces de analizar situaciones, detectar eventos y generar alertas en tiempo real.
La inteligencia artificial aplicada a la videovigilancia permite, por ejemplo, diferenciar personas de vehículos, identificar determinados movimientos y reducir falsas alarmas. Al mismo tiempo, el monitoreo remoto posibilita conocer lo que ocurre en un domicilio, comercio o empresa prácticamente desde cualquier lugar.
Otro de los avances está relacionado con la integración de dispositivos. Cámaras, alarmas, sensores, controles de acceso y barreras vehiculares pueden funcionar de manera coordinada, generando sistemas más completos y con mayor capacidad de respuesta.
La tecnología por sí sola no garantiza seguridad. La clave está en analizar correctamente cada necesidad, diseñar el sistema, utilizar equipamiento de calidad y realizar una instalación profesional.
En ese sentido, la empresa apuesta a una evolución hacia modelos de seguridad más preventivos y predictivos, donde la tecnología permita detectar situaciones antes de que se conviertan en un problema.
Crecer desde Jujuy
El desafío de Harve hacia adelante es continuar incorporando tecnologías y soluciones, profesionalizar sus procesos, capacitar a su equipo y sostener un crecimiento basado en la calidad del servicio.
La empresa también plantea un compromiso con el desarrollo tecnológico de la provincia, entendiendo que las compañías locales pueden aportar innovación, generar empleo y demostrar que desde Jujuy es posible construir empresas competitivas y capaces de ofrecer servicios de primer nivel. Contactos: ingeniero Matías Paz: 3885475694; ingeniero Gabriel Abud: 3885063045