Un acto de profundo sentido patriótico se desarrolló en horas de la mañana en la plaza central Eugenio Tello de la ciudad de Abra Pampa. Del mismo tomaron parte los abanderados de las escuelas primarias, secundarias y del I.E.S. N.º 1, acompañados por directivos y docentes.
La celebración comenzó pasada las 10 de la mañana bajo la organización del Colegio Polimodal N.º 2. El programa dio inicio con la recepción de abanderados, autoridades escolares y municipales para luego continuar con el solemne Te Deum. Posteriormente, los presentes se trasladaron a la plaza central para desarrollar el acto protocolar, que constó del izamiento del pabellón nacional y la entonación del Himno Nacional Argentino e Himno al Éxodo Jujeño.
Seguidamente, el director René Bejarano tomó la palabra y expresó: “Hoy ser independiente es tener la oportunidad de estudiar, opinar libremente, construir juntos una sociedad mejor y cuidar nuestra patria con acciones concretas. Celebramos un triunfo deportivo con nuestra Selección Argentina, pero también valores que trascienden el fútbol como la perseverancia, disciplina, esfuerzo, humildad y la convicción de creer en una patria grande e inclusiva. Que el espíritu del 9 de Julio viva en cada rincón de nuestra tierra, en Jujuy, en cada institución y acción que nos haga crecer como argentinos. Querido pueblo de Abra Pampa: ¡Viva la Patria!”, concluyó.
Acto seguido, la alumna Aldana Cala compartió unas sentidas palabras que resaltaron la importancia de este hecho histórico para la libertad y el futuro de la patria. La jornada continuó con números artísticos a cargo de los alumnos, quienes con poesía, danza y canto reafirmaron el espíritu del 9 de Julio. Finalmente, la banda de música municipal, dependiente del Ministerio de Seguridad de la provincia, regaló su talento a los presentes, llenando de emoción y orgullo a la comunidad.
El acto concluyó con un tradicional patio criollo organizado por los carroceros de la institución, donde los vecinos pudieron compartir comidas típicas y desayunos. Este espacio de encuentro, cargado de sabores y fraternidad, reafirmó el espíritu de unión que caracteriza al pueblo abrapampeño.