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El tomate jujeño en riesgo afectado por tizón tardío y otras

Desde Inta Yuto alertan por enfermedades que amenazan la campaña en Jujuy que ya tiene pérdidas.
Domingo, 07 de junio de 2026 00:16
CEFERINO FLORES, DEL INTA YUTO

La zona productora de tomate de Jujuy atraviesa una situación de alerta sanitaria debido a la aparición de enfermedades surgidas por las condiciones climáticas, de lloviznas y humedad de las últimas semanas. Esto está provocando pérdidas en cultivos de Fraile Pintado y Chalicán y preocupa al sector por el impacto que podría tener sobre una producción clave para el abastecimiento nacional durante el invierno, y desde el Inta recomiendan reforzar el monitoreo y las medidas preventivas en los cultivos.

"Hoy la zona productora de Jujuy, Fraile Pintado y Chalicán está en plena cosecha de tomates cherry, redondos y perita, mientras que la colonia Santa Rosa está comenzando a cosechar", explicó el fitopatólogo del Inta Yuto, Ceferino Flores. "La condición ambiental de este año, con los fríos registrados durante esta semana, temperaturas de entre 17 y 22 grados centígrados y períodos de lloviznas intensas, hizo que las plantas permanecieran mojadas durante mucho tiempo. A eso se sumó una alta humedad ambiental. Esto provocó que, de manera atípica respecto de otros años, proliferaran enfermedades", agregó.

Sucede que Jujuy tiene una característica estratégica dentro de la producción hortícola argentina, es una de las pocas regiones capaces de producir tomate durante el invierno y abastecer al resto del país. Sin embargo, las bajas temperaturas, las lloviznas persistentes y la elevada humedad generaron condiciones atípicas que favorecieron la proliferación de enfermedades, entre ellas el "tizón tardío del tomate", causada por Phytophthora infestans, un organismo altamente destructivo para el cultivo.

"Tiene una tasa de multiplicación muy fuerte. Con estas condiciones ambientales ideales para la enfermedad, en pocos días puede destruir los cultivos. No solamente provoca pérdida de hojas, sino que también mancha los frutos, por lo que es altamente destructiva", explicó.

TIZÓN DE TOMATE TARDÍO | DETECTARON EN FRAILE PINTADO Y CHALICÁN

Flores indicó que si bien existía preocupación por una posible aparición de esta enfermedad, actualmente ya se observan numerosas plantas afectadas por marchitamiento. "Recorrimos establecimientos y observamos que muchos de esos marchitamientos son consecuencia de sistemas radiculares deficientes. Hay que ajustar el manejo del cultivo para evitar que esto siga ocurriendo", sostuvo.

El especialista explicó además que se detectaron daños sufridos por las plantas durante el trasplante. "Un gusanito que comió el tallo, una rama quebrada o algún daño mecánico pueden pasar inadvertidos cuando la planta sigue creciendo. Pero después de varios días nublados, cuando vuelve el sol, el productor observa que el cultivo comienza a marchitarse", detalló.

Sostuvo que estos problemas están asociados a un manejo inadecuado en etapas tempranas del cultivo, que impide el desarrollo normal del sistema radicular y limita la capacidad de la planta para sostener su crecimiento. A eso se suman enfermedades que afectan la zona del cuello de la planta, entre el sistema radicular y la parte aérea, provocadas por hongos como "sclerotinia sclerotiorum y sclerotium rolfsii".

También se detectaron casos de podredumbre bacteriana del tallo causada por "pseudomonas corrugata", una bacteria habitual en la región pero que este año se presentó con mayor intensidad. Además registraron problemas de alternaria, conocida como "tizón temprano del tomate".

"Todo esto conlleva a que hoy la producción de Fraile Pintado y Chalicán, que está en plena cosecha, se vea amenazada. Puede disminuir la calidad de la fruta, acortarse el ciclo productivo de las plantas y generar severas pérdidas económicas para los productores", advirtió.

Frente a este escenario, el especialista destacó la necesidad de realizar tratamientos preventivos y curativos que permitan frenar el avance de las enfermedades y prolongar la vida útil de los cultivos durante el cierre de la campaña, ya que consideró que el cambio climático obliga a replantear las estrategias productivas tradicionales.

"El productor tiene que comenzar a aprender a monitorear. Históricamente se aplicaban productos fitosanitarios siguiendo un calendario fijo, pero esa estrategia debe cambiar. Hay que incorporar el monitoreo permanente de la finca y aplicar en función de las enfermedades presentes y de las condiciones ambientales", explicó.

Precisó además que luego de semanas con temperaturas de entre 17 y 22 grados, humedad superior al 80% y presencia de agua libre sobre las plantas, resulta posible anticipar la aparición de enfermedades como el "tizón tardío" y actuar preventivamente.

"Esa es la estrategia que desde el Inta tenemos que seguir impulsando, hacer aplicaciones en función de las condiciones predisponentes y de la aparición efectiva de plagas o enfermedades", afirmó Flores e insistió en que los productores deben observar regularmente sus cultivos para detectar tempranamente los problemas sanitarios. "Necesitamos que el productor revise las plantas, observe la parte baja del cultivo y evalúe las condiciones ambientales antes de tomar decisiones. El monitoreo es fundamental", dijo ya que la preocupación radica en que las condiciones siguen siendo favorables para la aparición de nuevas infecciones.

"Ya hay pérdidas importantes en Chalicán y Fraile Pintado, pero nuestro temor es que, si vuelven los períodos de llovizna y humedad, los daños se incrementen. Es una alerta porque la campaña viene complicada y tenemos que tomar medidas", informó.

Cultivo estratégico y charla

MANCHAS DE TIZÓN TARDÍO

Actualmente Fraile Pintado atraviesa el período de mayor intensidad de cosecha. “Ahora están Fraile Pintado y Chalicán; luego entra colonia Santa Rosa, después Yuto y más adelante Pichanal, Orán, General Pizarro y Joaquín V. González. Nuestro circuito hortícola es muy amplio y prácticamente todo el año estamos produciendo tomate”, explicó Ceferino Flores, ingeniero agrónomo del Inta Yuto.

Destacó la importancia estratégica que tienen Salta y Jujuy dentro de la producción nacional. “Nosotros producimos tomate a contraestación y hacemos un tomate de primicia. Eso significa que el mercado argentino depende de la producción del NOA para mantener este producto en las góndolas durante el invierno”, afirmó. Sostuvo que nadie más en la Argentina tiene tomate en esta época debido a las bajas temperaturas, por lo que la región subtropical del NOA posee condiciones climáticas que permiten producir cuando el resto del país no puede hacerlo.

DAÑOS DE LA ENFERMEDAD

“Por eso somos una zona fundamental para el abastecimiento nacional”, enfatizó Recordó que los productores que necesiten asesoramiento pueden comunicarse con la Agencia de Extensión Rural del Inta San Pedro, que atiende zonas de Fraile Pintado y Chalicán, o al Laboratorio de Fitopatología del Inta Yuto, dedicado al diagnóstico y manejo de enfermedades en cultivos.

Y ante la detección de enfermedades fúngicas y bacterianas que están afectando a los cultivos de tomate en los departamentos de Ledesma en Jujuy y Orán Salta, el Inta Yuto convocaron a una jornada técnica para analizar la situación sanitaria actual y compartir estrategias de manejo destinadas a reducir daños y pérdidas productivas. Se realizará el próximo 10 de junio, de 9 a 11, en la Casa de la Cultura de Colonia Santa Rosa, Salta y está dirigida a productores, asesores y técnicos vinculados a la actividad.

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