Con una fortaleza increíble Mariela Arias comienza su relato diciendo que "D (su hija) es un milagro, ya que no podía quedar embarazada y que todo fue muy difícil, que tuvo un parto con riesgo de vida y hoy no puede entender que me la arrebaten".
"Se que estoy enferma, pero necesito a mi hija -dice con voz quebrada- todo comenzó cuando le pedí que tenga a D por un tiempo porque yo me radicaría en Salta para tratarme una dolencia congénita y no podía tener a la nena, fue un acuerdo de palabra", agrega.
Mariela parece entender que no se puede dejar vencer y nuevamente su voz es firme. "Cuando le dije que tenía confirmada la escuela y que la podía tener, por toda respuesta recibo una comunicación que la justicia le había otorgado una guarda de hecho", señala.
La dolida madre nos comenta que "la guarda de hecho es no poder cambiar el lugar de residencia de la menor"
"A partir de ese momento mi vida se convirtió en un verdadero infierno -acota- porque ni siquiera tengo un régimen de visita serio, porque más de una vez cuando llego a Jujuy desde Salta donde resido la nena no esta y no puedo verla"
"Vivo en Salta por mi salud física y mental, los médicos me piden que me cuide, que necesito paz para recuperarme, pero cómo puedo lograr esa paz si me quitaron mi hija", señala una fastidiada Mariela
Inmediatamente agrega que "el papá de D es abogado, recién la conoció cuando tenía 9 meses y la reconoció a los 3 años, será por eso que a mi la justicia ni siquiera me escucha?"
Mariela respira hondo y sigue: "será tanto el poder que tiene, que cuatro mujeres con poder miran para otro lado?, porque la jueza jamás estuvo en una sola audiencia, la secretaría me ignora constantemente y las dos defensora del juzgado que tiene la causa, nada hicieron", remarca.
Mariela señala que "enferma y todo voy a seguir luchando por mi hija, no me la pueden quitar".
"Agradezco a El Tribuno de Jujuy por esta nota y por escucharme -indica, a la vez que se pregunta- espero no recibir amenazas del juzgado nuevamente, que una vez ya me dijeron que me denunciarían por haber hecho público mi caso por Facebook".
"Cuando (el padre) me pidió conocerla, casi al año de haber nacido D lo acepté respetando los derechos de mi hija y siempre intenté que tengan una buena relación, no se puede separar a los hijos de los padres", comenta.
Mariela señala que nada la detendrá hasta no tener a su hija, ya tomó contacto con Gabriela Arias Uriburu y su fundación y remarca diciendo "nadie me podrá quitar a D".
Hoy Mariela Arias se encuentra en Buenos Aires para realizarse unos estudios relacionados con su enfermedad hereditaria y su ACV, pero mientras tanto sueña con poder encontrarse con "D" y que la justicia jujeña la escuche. (Oscar Aisama)
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Con una fortaleza increíble Mariela Arias comienza su relato diciendo que "D (su hija) es un milagro, ya que no podía quedar embarazada y que todo fue muy difícil, que tuvo un parto con riesgo de vida y hoy no puede entender que me la arrebaten".
"Se que estoy enferma, pero necesito a mi hija -dice con voz quebrada- todo comenzó cuando le pedí que tenga a D por un tiempo porque yo me radicaría en Salta para tratarme una dolencia congénita y no podía tener a la nena, fue un acuerdo de palabra", agrega.
Mariela parece entender que no se puede dejar vencer y nuevamente su voz es firme. "Cuando le dije que tenía confirmada la escuela y que la podía tener, por toda respuesta recibo una comunicación que la justicia le había otorgado una guarda de hecho", señala.
La dolida madre nos comenta que "la guarda de hecho es no poder cambiar el lugar de residencia de la menor"
"A partir de ese momento mi vida se convirtió en un verdadero infierno -acota- porque ni siquiera tengo un régimen de visita serio, porque más de una vez cuando llego a Jujuy desde Salta donde resido la nena no esta y no puedo verla"
"Vivo en Salta por mi salud física y mental, los médicos me piden que me cuide, que necesito paz para recuperarme, pero cómo puedo lograr esa paz si me quitaron mi hija", señala una fastidiada Mariela
Inmediatamente agrega que "el papá de D es abogado, recién la conoció cuando tenía 9 meses y la reconoció a los 3 años, será por eso que a mi la justicia ni siquiera me escucha?"
Mariela respira hondo y sigue: "será tanto el poder que tiene, que cuatro mujeres con poder miran para otro lado?, porque la jueza jamás estuvo en una sola audiencia, la secretaría me ignora constantemente y las dos defensora del juzgado que tiene la causa, nada hicieron", remarca.
Mariela señala que "enferma y todo voy a seguir luchando por mi hija, no me la pueden quitar".
"Agradezco a El Tribuno de Jujuy por esta nota y por escucharme -indica, a la vez que se pregunta- espero no recibir amenazas del juzgado nuevamente, que una vez ya me dijeron que me denunciarían por haber hecho público mi caso por Facebook".
"Cuando (el padre) me pidió conocerla, casi al año de haber nacido D lo acepté respetando los derechos de mi hija y siempre intenté que tengan una buena relación, no se puede separar a los hijos de los padres", comenta.
Mariela señala que nada la detendrá hasta no tener a su hija, ya tomó contacto con Gabriela Arias Uriburu y su fundación y remarca diciendo "nadie me podrá quitar a D".
Hoy Mariela Arias se encuentra en Buenos Aires para realizarse unos estudios relacionados con su enfermedad hereditaria y su ACV, pero mientras tanto sueña con poder encontrarse con "D" y que la justicia jujeña la escuche. (Oscar Aisama)