Lionel Messi volvió a protagonizar un momento que rápidamente se volvió viral. Mientras se encontraba en su vehículo acompañado por uno de sus hijos, un fanático logró acercarse para pedirle una selfie y un autógrafo en una figurita del Mundial 2006.
Sin embargo, lo que debía ser un momento icónico se tornó incómodo cuando la lapicera que le acercó el joven no funcionó. Pero, lejos de desentenderse de la situación, Messi buscó entre sus pertenencias un marcador para poder firmar.
La escena se viralizó rápidamente porque mostró, una vez más, la cercanía del astro argentino con la gente. Aunque el encuentro duró apenas unos segundos, el delantero se tomó el tiempo para saludar, buscar un marcador y asegurarse de que el fanático pudiera llevarse su autógrafo en la figurita mundialista.