La espera valió la pena. Llegó el día de la avant premiere de El Diablo se viste a la Moda 2, la esperada secuela de la película de 2006 que cautivó a los amantes de la moda. Meryl Streep y Anne Hathaway finalmente dijeron presente en la alfombra roja neoyorquina para lo que se perfila como uno de los eventos cinematográficos más esperados del año.
Después de la gira de prensa que llevó a las actrices por distintas ciudades del mundo —donde sus looks de lujo acapararon los flashes—, la expectativa sobre sus estilismos para la gran premiere en Nueva York (transmitida en vivo por Disney+) no dejó de crecer. Y por fin se develó el misterio.
En el evento también dijeron presente nuevas incorporaciones al elenco, como Simone Ashley, quien se perfila con un rol relevante junto a los personajes principales. Lady Gaga también se llevó todas las miradas, aunque su participación en la trama sería más acotada.
Por su parte, Lucy Liu sí forma parte del elenco confirmado de la película, mientras que Heidi Klum y Coco Rocha estuvieron vinculadas al evento y al universo fashion, pero no cuentan con roles principales confirmados en la historia.
En sintonía con la simbología que rodea a la película, se vistieron de rojo. Meryl Streep (que recientemente posó para la tapa del Vogue norteamericano con Anna Wintour, la mujer que inspiró su personaje en la película) llevó una impactante capa de cuero con un lazo anudado al cuello firmada por Givenchy.
Complementó el diseño, de silueta acampanada, con guantes negros del mismo género y anteojos de sol al tono. Un detalle que aportó un aire de misterio que calza perfecto con su personaje, la icónica Miranda Priestly.
Anne Hathaway, cada vez más consagrada como ícono fashionista, brilló con un vestido Louis Vuitton rojo de corset ajustado y falda estructurada de largo midi con pliegues. Uno de los detalles son los extremos puntiagudos del escote, un sutil guiño al diablo.
Complementó el vestuario con sandalias rojas de tiras finas y taco aguja y un peinado suelto con raya al costado. Coronó el estilismo con labios rojos, que contrastaron con su tez pálida.
Emily Blunt y Stanley Tucci, coestrellas con estilo
Emily Blunt, que vuelve a ponerse en la piel de Emily Charlton, se diferenció de las protagonistas con un impactante vestido nude de Schiaparelli. El diseño, fiel al sello de la marca, tiene un corset texturado de inspiración floral y falda asimétrica de varias capas de tul.
Stanley Tucci, el entrañable director creativo que acompaña a los personajes principales, apostó por un clásico traje negro con camisa blanca de Armani. Combinó el modelo con una corbata gris y anteojos de sol negros.