El juez federal de Garantías N°1 de Salta, Julio Bavio, hizo lugar a la imputación, declaró la legalidad de la detención y dictó la prisión preventiva por 60 días para dos mujeres (tía y sobrina), que fueron detenidas el pasado viernes con más de 16 kilos de cocaína en su equipaje, cuando viajaban por la ruta nacional N°34 en un colectivo que había partido de Jujuy y que abordaron en la capital salteña.
La decisión, que además incluyó fijar un plazo de investigación de 90 días, recayó sobre las acusadas, quienes quedaron formalmente imputadas por el delito de transporte de estupefacientes.
Las medidas fueron requeridas en la audiencia de formalización de la investigación penal, realizada a diez horas de la detención de las mujeres, por la auxiliar fiscal Florencia Altamirano, quien presentó los detalles del caso.
En tal sentido señaló que el colectivo había partido desde Jujuy con destino a la ciudad de Esquel, en la provincia de Chubut, con distintas paradas prefijadas. Las mujeres habían abordado la unidad en la ciudad de Salta y se dirigían a la provincia de Tucumán.
Entre las 3.30 y las 4 del pasado viernes, personal de la Gendarmería Nacional detuvo el ómnibus en el punto fijo sobre la ruta nacional N°34, a la altura de la localidad de Cabeza de Buey, a unos 55 kilómetros de la capital salteña, para efectuar un control de rutina.
Al revisar la unidad, los gendarmes detectaron en el basurero del baño dos paquetes con cocaína, lo que motivó la consulta con la Fiscalía. Como parte del protocolo, avanzaron con una requisa más profunda sobre el equipaje de los pasajeros.
En esas circunstancias, se descubrieron dos bolsos negros que contenían 16 kilos 500 gramos de cocaína acondicionados en 17 paquetes. Al verificar, a través del código QR del ticket de los bolsos, se identificó a las dos pasajeras, quienes quedaron detenidas y se les incautó sus teléfonos celulares.
Cámaras de video
Entre otras pruebas, la Fiscalía mencionó el resultado de la recolección de imágenes de las cámaras de video de la terminal de ómnibus y de las pertenecientes a la Policía, en las cuales se observa a las mujeres cuando descienden de un automóvil con los bolsos y se dirigen a abordar el colectivo.
Tras describir el hecho y enumerar las evidencias documentales, la auxiliar fiscal Altamirano formalizó la imputación contra las mujeres por el transporte de la droga hallada en los bolsos. Sin embargo, aún no fueron imputadas en relación a los paquetes encontrados en el baño del micro, dado que restan realizar tareas complementarias a fin de establecer si esa droga también les pertenece.
Posteriormente, la representante del MPF solicitó autorización para realizar el peritaje de los teléfonos celulares de las inculpadas y pidió un plazo de investigación de 90 días. Además, requirió, como medidas de coerción, que se dictara la prisión preventiva de las pasajeras en función de la gravedad y naturaleza del hecho.
Afirmó que ésta medida se presenta como idónea para garantizar la producción de otras pruebas. Además, remarcó que los elementos ya colectados son bastante sólidos respecto a la conducta ilícita de las imputadas, las que, si bien tienen arraigo y no registran antecedentes penales, la alta escala penal del caso, tornan imposible el otorgamiento de algún beneficio de orden condicional.
Por último, la auxiliar fiscal Altamirano resaltó la existencia del riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación penal, la que podría tener otros ribetes una vez que se concreten los peritajes telefónicos y otras tareas investigativas.
A su turno, la defensa adelantó que, por el momento, las imputadas no prestarían declaración y no objetó la imputación ni tampoco la medida de coerción solicitada.
Así, a menos de diez horas de la detención de las pasajeras, el juez Bavio resolvió en función de los términos requeridos por el Ministerio Público Fiscal.