Una investigación del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Rosario, que contó con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), derivó en la detención y el dictado de la prisión preventiva para un hombre de 30 años, acusado de haber desarrollado un sistema de explotación sexual de mujeres a través de plataformas digitales; algunas de ellas son de nuestra provincia.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el imputado -oriundo de la ciudad santafesina de Rosario- habría desplegado, al menos desde 2022, un esquema sostenido de captación de mujeres jóvenes a través de redes sociales, principalmente Instagram, para concretar encuentros sexuales, filmarlos y luego comercializar el material en plataformas de alcance global. Para esto, se habría aprovechado de su vulnerabilidad y de la falsa promesa que hacía respecto a que el contenido sería difundido únicamente en el exterior del país.
Si bien el acusado se encontraba formalmente imputado desde julio del año pasado por los casos de tres víctimas, ante la detección de nuevos hechos con otras damnificadas que daban cuenta de la persistencia de su actividad, se dispuso su detención.
El Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, a cargo del fiscal general Javier Arzubi Calvo, solicitó la ampliación del objeto de la investigación preparatoria y la prisión preventiva, por lo que el juez de garantías de Rosario Carlos Vera Barros, dictó por el término de 90 días.
El inculpado quedó detenido y formalmente imputado por ocho hechos -todos en concurso real y en calidad de autor- de trata de personas con fines de explotación, en la modalidad de captación y acogimiento, agravado por la cantidad de víctimas, el abuso de situación de vulnerabilidad, el engaño y la consumación de la explotación, delito que prevé una pena de entre 8 y 12 años de prisión. A su vez, la Fiscalía sumó la imputación por un hecho de promoción y facilitación de la prostitución ajena.
Formalizan investigación
El caso pasó a tramitar en el Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, que profundizó la pesquisa. Con el devenir de las medidas, se corroboró que el hombre de 30 años reclutaba jóvenes a través de la red social Instagram, viajaba por distintas provincias del país -entre ellas, Buenos Aires, Jujuy, Córdoba, Misiones- para concretar los encuentros, realizar con ellas videos de contenido sexual a cambio de dinero y luego gestionar la edición y comercialización del material en plataformas digitales.
Una investigación del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Rosario, que contó con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), derivó en la detención y el dictado de la prisión preventiva para un hombre de 30 años acusado de haber desarrollado un sistema de explotación sexual de mujeres a través de plataformas digitales.
El análisis del Ministerio Público sobre el caso
Al momento de formalizar la investigación, la fiscalía sostuvo que no se trata de hechos aislados, sino de un dispositivo organizado, sostenido en el tiempo y con alcance geográfico extendido, en el que el imputado captaba a las víctimas, producía el contenido y lo monetizaba de manera continua.
El modelo implicaba un pago único a las jóvenes, frente a una explotación económica prolongada mediante la difusión indefinida de los videos, lo que configura -de acuerdo con la acusación- una modalidad de trata de personas adaptada a entornos digitales.
Si bien el acusado se encontraba formalmente imputado desde julio del año pasado por los casos de tres víctimas, ante la detección de nuevos hechos con otras damnificadas que daban cuenta de la persistencia de su actividad, se dispuso su detención a fines de marzo.
Representantes del MPF explicaron que la explotación no se agota en el encuentro sexual filmado, sino que se proyecta en el tiempo de manera potencialmente ilimitada, afectando de forma continua la dignidad, la intimidad, la identidad digital y la integridad sexual de las víctimas.
A su vez, afirmaron que el acusado asumía personalmente todas las etapas del proceso: captaba a las jóvenes a través de redes sociales, coordinaba los encuentros en hoteles o departamentos temporarios, realizaba las filmaciones con equipamiento propio, editaba el material, lo subía a la plataforma de comercialización y lo promocionaba activamente para maximizar sus ventas.
La situación de engaño perpetrada por el imputado también se vio reflejada en que en algunas ocasiones ocultaba su verdadera identidad -decía llamarse "Liam" o "Elion"- y en que, al menos a tres víctimas, les hizo firmar un contrato que no tuvieron posibilidad de leer con detenimiento, para saber de qué se trataba lo que estaban firmando.
Perspectiva de género
Para la Unidad Fiscal, también resulta imprescindible evaluar el caso con perspectiva de género. En ese sentido, mencionó que la mayoría de las jóvenes damnificadas tienen 18 o 19 años, provienen de distintas provincias y no tienen experiencia laboral, lo que interpretó como un patrón de selección orientado a mujeres en transición a la adultez, con mayor vulnerabilidad económica y simbólica.
Los y las representantes del MPF que intervienen en el caso señalaron que, al apropiarse de su imagen y de su identidad digital en una versión sexualizada construida y comercializada por él, el imputado ejerció una forma particularmente grave de cosificación, en la que las víctimas dejan de ser sujetos de derechos para convertirse en un producto monetizable y disponible para el consumo anónimo y masivo.
Buscan más víctimas
Ante la gravedad del caso, desde la Unidad Fiscal Rosario informaron que la investigación continúa en curso, en un proceso de recolección de nuevos testimonios, ante la posibilidad de que existan más víctimas en cualquier otra ciudad o provincia del país.
Para ello, pone en conocimiento que el número telefónico de contacto del Área de Atención y Acompañamiento a las Víctimas de la Unidad Fiscal Rosario es el 341 2859127.
Está imputado,pero activo
La continuidad de la investigación permitió determinar que, a pesar de conocer la investigación en curso en su contra, el hombre continuaba desarrollando su actividad.
Así, según un informe del Departamento de Trata de Personas de la Policía Federal (PFA), el acusado había cambiado de perfiles de Instagram y de plataforma para captar la voluntad de mujeres a los fines de producir material de contenido sexual y comercializarlos.
En ese marco, se pudo identificar al menos a cinco nuevas víctimas, entre las que hay menores de edad. Algunas de ellas declararon en Cámara Gesell y contaron que habían sido engañadas para acceder a grabar los videos, que no solo se veían en el extranjero, sino que también se viralizaron en diversas plataformas y aplicaciones, con alcance incluso en sus entornos familiares y afectivos, lo que les generó situaciones de angustia y afectaciones en su salud psicológica.
En ese contexto, los representantes del MPF fundamentaron la medida en que se habían detectado nuevos riesgos procesales concretos que no podían ser neutralizados con medidas menos gravosas.
El MPF también solicitó que el monto de 20 millones de pesos fijado como caución no sea restituido al imputado, sino que quede embargado con el objetivo de garantizar una reparación económica a las víctimas identificadas en el caso o las que se puedan sumar con el avance de la investigación. No obstante, la decisión del juez en la audiencia fue la de hacer lugar a la devolución del dinero.