La región NOA posee una riqueza geológica extraordinaria que abarca desde el Paleozoico hasta el Cuaternario.
El pasado miércoles se realizó la presentación de unas esculturas de dos gliptodontes en el Parque Xibi Xibi, para poner en valor un importante hallazgo paleontológico que se produjo en 2017. Los restos de unos 6,3 millones de años de antigüedad fueron recuperados durante trabajos de investigación en el valle de Jujuy.
Esta iniciativa busca acercar a la comunidad parte del patrimonio paleontológico de Jujuy y poner en valor uno de los hallazgos más importantes realizados en el ejido urbano de San Salvador de Jujuy.
La propuesta fue el resultado de un trabajo conjunto entre investigadores, instituciones científicas y organismos locales. Durante la presentación, el docente, paleontólogo e investigador del Conicet Inecoa, Marcos Ercoli, explicó los detalles del descubrimiento y destacó la riqueza paleontológica de toda la provincia.
"El descubrimiento fue en el año 2017, durante trabajos geológicos y paleontológicos realizados en el valle de Jujuy", comentó el científico.
El equipo de investigadores, entre ellos Ercoli, que contaba con autorización de la Provincia para desarrollar tareas paleontológicas en toda la zona, detectó restos óseos que sobresalían en un afloramiento de limo.
"Vimos en un afloramiento de limo una sobresaliente en forma de media luna de restos óseos que eran efectivamente el caparazón, la coraza de este animal", relató Ercoli.
A partir de ese momento comenzaron las tareas de recuperación del material de animal. El trabajo permitió rescatar aproximadamente la mitad de la coraza y sorprendentemente, además, recuperar el cráneo del animal, que había quedado protegido dentro de la estructura. Los restos arqueológicos corresponden a un gliptodonte, un mamífero acorazado prehistórico antecesor de los armadillos actuales que tienen una antigüedad estimada de 6,3 millones de años.
Más que un hallazgo aislado, el descubrimiento permitió aportar nueva información sobre la fauna que habitó el territorio jujeño durante períodos geológicos muy antiguos.
Ercoli destacó que este tipo de hallazgos también permite que la sociedad conozca la riqueza que existe debajo del territorio que habita.
"La diversidad y cantidad de restos fósiles que hay en Jujuy de distintos períodos geológicos es inmensa y está bueno que esto llegue a la sociedad, que la gente se entere del patrimonio paleontológico que tiene la provincia", sostuvo.
El investigador resaltó además que nuestro país posee uno de los registros paleontológicos más importantes del mundo, con regiones como la Patagonia y el Noroeste argentino con particular relevancia.
En el caso de la provincia, explicó que existen registros que abarcan distintos períodos geológicos y que permiten reconstruir cómo eran estas regiones en el pasado.
"Desde más o menos unos 500 millones de años para acá se registran animales marinos hasta mamíferos del cuaternario, pasando por una diversidad enorme de animales y plantas que nos permiten saber cómo eran estas regiones en el pasado", señaló.
Ciencia cerca
La iniciativa también busca acercar la ciencia a niños, jóvenes y familias. Las esculturas fueron emplazadas en el sector ubicado entre el puente Lavalle y avenida 19 de Abril, sobre la senda del parque Xibi Xibi al margen derecho.
Junto a las representaciones se instaló un cartel con información sobre el hallazgo y un código QR que permite acceder a más datos sobre la investigación, los paleontólogos, quienes participaron del proceso de recuperación y puesta en valor. De esta manera, el descubrimiento científico realizado hace casi una década vuelve a tomar protagonismo en el espacio público.
Esta nueva iniciativa permite conocer una parte de la historia natural de Jujuy y, al mismo tiempo, recordar que debajo y alrededor de la ciudad existen evidencias de formas de vida que habitaron este territorio miles de millones de años atrás.
El objetivo principal es que las esculturas puedan convertirse en un atractivo de paso para grandes y chicos, pero también en una herramienta para despertar el interés por la ciencia y la paleontología.
Anecdóticamente, hoy un gliptodonte que alguna vez caminó por el territorio jujeño hace 6,3 millones de años vuelve a encontrarse con los habitantes de la ciudad, esta vez convertido en una escultura que transmite memoria sobre el pasado más remoto de Jujuy.