CLAUDIO IGARZABAL
¿Cómo está cambiando el escenario internacional y qué oportunidades concretas puede aprovechar Jujuy para insertarse en nuevos mercados?
Estamos entrando en un mundo mucho más fragmentado, competitivo y geoeconómico. Las empresas y los países ya no buscan solamente dónde producir más barato: buscan seguridad, energía, minerales críticos, alimentos, conectividad y cadenas logísticas confiables. Y ahí Jujuy tiene una oportunidad extraordinaria. Durante muchos años nos pensamos desde la periferia argentina. Creo que ahora tenemos que empezar a pensarnos desde nuestra centralidad sudamericana.
Jujuy está cerca de Chile, Bolivia y Paraguay, conectado con Brasil a través del Corredor Bioceánico de Capricornio y con una salida estratégica hacia los puertos del Pacífico. Tenemos minería, litio, energía solar, producción agroindustrial, turismo, economía del conocimiento y una ubicación geográfica excepcional.
Por eso hablo del Mercosur periférico: territorios que históricamente estuvieron lejos de los grandes centros económicos, pero que hoy poseen recursos, fronteras, corredores logísticos y capacidades que el mundo necesita.
La oportunidad para Jujuy no es simplemente exportar más. Es convertirse en un nodo de conexión entre el Atlántico y el Pacífico, entre el Mercosur y Asia, y también entre Sudamérica y Europa. Por eso el gran cambio de mentalidad debería ser:
Jujuy tiene que preguntarse qué lugar quiere ocupar en el nuevo mapa económico mundial.
La tecnología es un factor estratégico para el crecimiento. ¿Qué debería hacer Jujuy para incorporar innovación y tecnología y mejorar la competitividad de sus empresas?
Primero tenemos que sacarnos una idea de la cabeza: innovación no significa solamente tener empresas de software. Tecnología es también transformar una pyme tradicional.
Es inteligencia artificial aplicada a la producción, trazabilidad, automatización, comercio electrónico, logística inteligente, agricultura de precisión, minería 4.0, energías renovables, análisis de datos y digitalización de los procesos administrativos.
Yo plantearía una estrategia provincial de transformación digital de las pymes.
Que una pequeña empresa de Jujuy pueda acceder a herramientas tecnológicas, capacitación, inteligencia comercial y asistencia para exportar. Y agregaría algo fundamental: aprovechar el Corredor Bioceánico no solamente como una carretera.
Tenemos que comenzar a pensar en un corredor bioceánico digital.
Por esa ruta van a circular camiones y mercancías, pero también deberían circular información, datos, servicios, conocimiento, tecnología y oportunidades empresariales.
Jujuy con su potencial puede competir por especialización, velocidad, conocimiento, conectividad y capacidad de adaptación.
¿Qué rol juega la educación y la formación de recursos humanos frente a un mundo donde las nuevas tecnologías están transformando rápidamente los empleos y las industrias?
Este probablemente sea uno de los grandes desafíos de nuestra generación. El sistema educativo estuvo organizado alrededor de una lógica bastante lineal: uno estudiaba, obtenía un título, conseguía un empleo y ejercía esa profesión durante buena parte de su vida. Ese mundo está cambiando.
La inteligencia artificial y la transformación tecnológica están acortando enormemente la vida útil de determinados conocimientos. Por eso creo que tenemos que avanzar desde una educación centrada exclusivamente en contenidos hacia una verdadera educación basada en habilidades, como indica la autora Gabriela Ter Hart. Siguiendo a esta especialista: necesitamos formar habilidades técnicas, digitales, lingüísticas y profesionales, pero también pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas, liderazgo, comunicación, capacidad de adaptación y aprendizaje permanente.
En una provincia bioceánica agregaría además algo estratégico: idiomas. Portugués para integrarnos mucho más profundamente con Brasil; inglés para los negocios y la tecnología global; y progresivamente otros idiomas vinculados con los mercados asiáticos, seguramente el más indicado es el chino mandarín.