Desde fines de julio, en forma anticipada para la opinión y el sentir del saber popular, los lapachos que están diseminados en distintos puntos de San Salvador de Jujuy alegran con su abundante floración los extraños días del invierno capitalino 2026. Pudieron soportar los embates del viento Norte y seguir luciendo su belleza en las jornadas intercaladas de estrepitosas bajas y altas de las marcas termométricas.
El fotógrafo de El Tribuno de Jujuy Federico Albarracín hizo un "safari" para captar con gusto exquisito las postales urbanas teñidas de los colores que regalan las distintas variedades del árbol nativo.
El obsequio de la naturaleza motivó que en las redes sociales se recordara la leyenda del lapacho según la cual "cuando Dios creó el mundo reunió a los árboles para que eligieran en qué estación querían florecer. Todos escogieron la primavera, el verano o el otoño, pero nadie quiso el invierno por el frío y la sequía. Un árbol callado del fondo dijo "Yo voy". Como premio a su valor, Dios le dio múltiples colores (rosados, amarillos, blancos y morados) para alegrar los días grises".
En tiempos de frases motivacionales y reflexiones positivas como los actuales muchos creen ver entonces el mensaje de que el lapacho enseña a ser fuertes y capaces de florecer aún en los momentos más difíciles de la vida.
Así, en su mejor momento, se acercan a la celebración del 1 de septiembre de la flor del lapacho rosado como flor provincial según declara la Ley 4.383/88. El antecedente había sido el Decreto Nº 3.622 de 1954 que lo designó Árbol Regional de la provincia de Jujuy durante el gobierno de Jorge Villafañe.
Los ejes centrales de la capital que bordean los ríos como las avenidas 19 de Abril, Hipólito Yrigoyen, Fascio y Santibañez, así como Córdoba, muestran hoy toda esa belleza.