NORA RUIZ - ESPECIAL PARA EL TRIBUNO DE JUJUY
Esta semana es de una trascendencia absoluta para la identidad de San Pedro de Jujuy al conmemorarse dos hitos que marcan su verdadera partida de nacimiento civil. Mientras la fecha errónea del 25 de mayo aún espera ser rectificada, los documentos oficiales que obran en el archivo histórico de la Legislatura de Jujuy revelan una sincronía perfecta en el mes de julio: el fin de la mensura definitiva un 27 de julio de 1885 y el histórico decreto fundacional firmado un 30 de julio de 1883.
La historia demuestra que el entonces gobernador Eugenio Tello se constituyó en el único mandatario jujeño en recorrer todo el territorio a caballo y en un solo viaje, ganándose el título de "Padre de pueblos". El primer destino de aquella gira fue la finca San Pedro, propiedad del político salteño Miguel Francisco Aráoz. El 30 de julio de 1883, al arribar a la casa hacienda, donde hoy funciona el Museo Histórico, Tello fue recibido por los hijos del terrateniente, Zenón y Miguel Ángel Aráoz. En ese acto memorable, que marcó la primera vez que un gobernador pisó estas tierras, Tello redactó y firmó el Decreto de Expropiación y ordenó el inmediato trazado del pueblo.
Los propietarios no cumplieron con la palabra dada debido a intereses comerciales, lo que motivó que el 3 de julio de 1884, catorce vecinos pioneros reclamaran formalmente ante el Gobierno exigiendo las estacas para levantar sus casas. La respuesta oficial fue la contratación del agrimensor Jorge Zenarruza quien, tras un arduo trabajo en tierras de la finca San Pedro, concluyó los planos. El 27 de julio de 1885, Zenarruza comunicó oficialmente la finalización de la mensura, delineación y amojonamiento de las 25 manzanas originales y sus ejidos.
A la luz de las actas y las leyes vigentes, la verdad histórica resplandece en esta semana de julio. San Pedro de Jujuy fue concebido políticamente el 30 de julio de 1883 con la histórica bienvenida a Tello, pero nació formalmente como pueblo autónomo el 27 de julio de 1885. Sostener nuestra memoria sobre estos documentos es un acto de justicia con los pioneros y con nuestra propia identidad.
La verdad histórica
Las sociedades no nacen de los mitos; nacen de las voluntades unidas, de los marcos legales y, fundamentalmente, de las estacas clavadas en el territorio. Este 27 de julio, se cumplieron exactamente 141 años del verdadero nacimiento institucional y físico del pueblo de San Pedro. Y ya es tiempo de que las actas del Archivo Histórico de la Provincia reemplacen definitivamente a las fábulas del almanaque.
Durante décadas, la tradición popular arrastró el error de conmemorar el aniversario de San Pedro cada 25 de mayo, basándose en recuerdos imprecisos escritos por Eugenio Tello a sus 76 años, meses antes de fallecer. Sin embargo, la ciencia histórica es exacta y los documentos oficiales no mienten: la fundación de San Pedro fue un proceso civil y técnico que culminó con éxito un 27 de julio de 1885.
La documentación oficial resguardada en el Archivo Histórico de la Legislatura desmonta matemáticamente cualquier vínculo fundacional con el mes de mayo de 1883, el 6 de julio de 1883 el gobernador Eugenio Tello recién solicita fondos a la Legislatura para iniciar su gira hacia el Ramal; el 13 de julio de 1883 la Comisión de Hacienda aprueba de urgencia 2.000 pesos bolivianos para viáticos; el 20 de julio de 1883 Tello firma el decreto para delegar el mando en Domingo Teófilo Pérez y recién en esta fecha sale de la capital.
El 27 de julio de 1883, el gobernador firma en San Pedro su primera disposición en el lugar. En el mensaje de apertura de las Sesiones Ordinarias de 1884, Tello informó textualmente, "en julio, mi tercer mes de mandato, emprendí la visita general a la Provincia".
La historia demuestra que Tello inició su gira fiscal y administrativa firmando una comisión para el recuento de las rayas de caña el 27 de julio de 1883,el gobernador tenía un apuro urgente por hacer este censo fiscal para recaudar impuestos para la provincia y tres días después, el 30 de julio de 1883, redactó y firmó el Decreto de Expropiación y fundación del pueblo en la casa hacienda.
Un gobernador no puede estar en dos lugares a la vez: el Registro Oficial demuestra que, durante todo mayo de 1883, Tello estuvo en San Salvador de Jujuy firmando decretos de su puño y letra.
El trazado original
Como bien sostenía el historiador Jobino Pedro Sierra e Iglesias, "nadie puede pararse en medio de una llanura y expresar que aquí se erige un pueblo sin haber colocado las estacas".
La orden legal de expropiación (basada en la ley del 8 de abril de 1870) era solo una intención de buenos deseos que chocó contra los intereses económicos de los terratenientes de la finca San Pedro, quienes boicotearon el avance de las obras para no perder sus monopolios comerciales.
El nacimiento real ocurrió cuando el agrimensor Jorge Zenarruza concluyó las tareas en la mencionada finca, delimitó las calles y finalizó el plano oficial. El 27 de julio de 1885, Zenarruza elevó formalmente el croquis fundacional al Gobierno de la Provincia.
Aquel diseño original estructuró de forma simétrica el San Pedro que habitamos hoy: 25 manzanas numeradas en una cuadrícula perfecta de 5x5, con la plaza central en el corazón y las tierras de los "ejidos" comunales rodeando los cuatro costados, delimitados por el Camino a Ledesma y el Camino a Jujuy.
Reclamo de los pioneros
San Pedro no nació de un escritorio frío, sino del reclamo activo de su comunidad. Tras un año de parálisis por trabas burocráticas, un grupo de catorce vecinos firmó el 3 de julio de 1884 una histórica petición exigiendo el deslinde inmediato porque ya tenían los materiales comprados para levantar sus hogares.
Es necesario hoy rendir un justo homenaje a los verdaderos catorce fundadores civiles de nuestra historia: Juan M Ferreira, comisario de policía departamental; Vicenta S de Areteaga, valiente mujer liderando los inicios de la comunidad; Santiago Eguía, Tristán Torán, José Bravo, Facundo Pérez, Pedro Méndes, Salomón Sarmiento, Claudio Arancibia, Manuel González, Manuel Díaz, Bernardo Machado, Gregorio Leiva y J Giménez.
Celebrar el cumpleaños de un pueblo en una fecha errónea es desdibujar su verdadera identidad. Los documentos están a la vista, las firmas de los pioneros nos interpelan y el plano de Zenarruza del 27 de julio de 1885 es nuestra verdadera partida de nacimiento civil. Es hora de que las autoridades locales, las instituciones, los diputados provinciales y el Concejo Deliberante asuman el compromiso con la verdad histórica. Felices 141 años, querido San Pedro de Jujuy.