El procedimiento, realizado en la madrugada del viernes, tuvo lugar en el kilómetro 210 de la ruta nacional 34, cuando agentes de la Gendarmería Nacional detuvieron la marcha de un camión cisterna para realizar una inspección más exhaustiva que la revisión documental estándar. Durante la requisa, los uniformados encontraron cinco mochilas en el interior de la cabina, que contenían varios paquetes con la sustancia ilícita.
Un segundo camión refuerza el decomiso
Minutos después, y a unos diez kilómetros del primer control, las fuerzas federales interceptaron otro vehículo de similares características y también con matrícula boliviana. La inspección de este segundo rodado permitió descubrir más mochilas con cargas de cocaína, lo que elevó el total incautado a 388 kilos tras el pesaje preliminar.
La reacción oficial y el valor del cargamento
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, celebró el operativo y subrayó la importancia del decomiso: "La droga iba derechito a las calles de Buenos Aires. No llegó", afirmó. Además, precisó que el valor del cargamento en el mercado ilegal asciende a unos $9.000 millones, lo que representa un duro revés para las finanzas de las organizaciones narcocriminales.
Antecedentes y modus operandi
Esta modalidad delictiva, que utiliza camiones de combustible para el transporte de estupefacientes, ya había sido detectada por la Gendarmería en mayo pasado. En esa oportunidad, sobre la misma ruta 34 pero en la localidad salteña de Aguaray, se lograron secuestrar casi 113 kilos de cocaína ocultos en un vehículo similar. En aquel caso, el conductor boliviano quedó detenido por orden de la Justicia Federal.