Se renovaron las ilusiones en el fútbol doméstico y la pelota volvió a rodar en "La Tablada". En el marco de la jornada inaugural del Torneo Clausura de la Liga Jujeña de Fútbol, Atlético Cuyaya firmó un estreno inmejorable al vencer con contundencia a Universitario por 3 a 0. El conjunto "bandeño" impuso condiciones desde el vestuario, manejó los tiempos de la tarde y terminó rubricando una victoria incuestionable que lo posiciona de la mejor manera en el arranque de la competencia.
Al minuto de juego fue cuando la historia comenzó a inclinarse para Cuyaya. Cuando ambos equipos intentaban acomodarse tácticamente en el terreno, Nicolás Alfaro sorprendió a la defensa académica y estampó el 1 a 0 con una definición certera que desató el festejo "bandeño". El golpe tempranero descolocó por completo a Universitario y le dio a Cuyaya el aplomo necesario para adueñarse de las acciones sin demostrar demasiadas virtudes.
Durante esa etapa inicial, el "Bandeño" fue claramente superior pero no pudo ampliar la ventaja en el marcador.
En el complemento, la tónica del encuentro cambió momentáneamente. Universitario ajustó sus líneas, adelantó sus bloques y el trámite se tornó mucho más parejo y disputado en mitad de cancha. A Cuyaya le costó volver a adueñarse del balón y le demandó un esfuerzo extra generar aproximaciones claras para estirar la cuenta. Fue allí donde la mano del entrenador resultó determinante desde el banco de suplentes: el ingreso de Cazón le dio un aire fresco y vital al andamiaje ofensivo, volviéndose desequilibrante por la banda derecha y aportando la movilidad que el equipo necesitaba.
La insistencia dio sus frutos en el tramo decisivo. Sobre los 35 minutos, Jerez capitalizó una buena maniobra colectiva y estampó el esperanzador 2 a 0 que le devolvía la tranquilidad al elenco "bandeño". Ya con un rival entregado y descompensado, a los 40' apareció Troncoso para decretar el 3 a 0 definitivo, tras una notable asistencia previa del propio Cazón. Así, Cuyaya cerró una tarde redonda en "La Tablada" y encendió la ilusión de su gente con un triunfo holgado y reconfortante.