El Banco Central dio un paso más en la flexibilización del uso de dólares dentro del sistema financiero local al habilitar formalmente las cuentas sueldo en moneda extranjera. Con esta disposición, las compañías que lo deseen podrán pagar los salarios de sus empleados directamente en dólares, sin necesidad de recurrir a esquemas informales o a estructuras societarias en el exterior para sortear las restricciones cambiarias.
Qué cambia con la nueva normativa
Hasta ahora, aunque distintas empresas —sobre todo del sector de la economía del conocimiento— ya pactaban parte de la remuneración en dólares, la falta de un marco específico generaba incertidumbre legal y dificultades operativas, como la coexistencia de múltiples tipos de cambio para calcular haberes y cargas sociales. La habilitación de las cuentas sueldo en dólares busca ordenar ese esquema y darle un respaldo normativo claro dentro del sistema bancario.
En términos prácticos, la medida implica que los bancos deberán permitir la acreditación de salarios en cuentas denominadas en moneda extranjera, manteniendo las mismas garantías legales que rigen para las cuentas sueldo en pesos: sin costo de apertura, mantenimiento ni extracción para el trabajador.
Contexto: la reforma laboral y el fin de las restricciones cambiarias
Esta decisión del BCRA se da en un contexto de progresiva eliminación de controles cambiarios y de cambios en la legislación laboral. La reforma impulsada por el Gobierno modificó artículos clave de la Ley de Contrato de Trabajo para reconocer expresamente la posibilidad de pactar y abonar remuneraciones en moneda extranjera, algo que antes no estaba contemplado de manera directa por la ley.
Con un tipo de cambio oficial unificado, el cálculo de haberes en dólares se simplifica para las empresas, que ya no deben lidiar con la brecha entre distintas cotizaciones a la hora de convertir sueldos y liquidar aportes.
Qué implica para trabajadores y empresas
Para las empresas, la principal ventaja es contar con una herramienta formal para retener talento, especialmente en sectores como tecnología, software y servicios exportables, donde la competencia por perfiles calificados suele resolverse en moneda dura. Para los trabajadores, implica la posibilidad de recibir su sueldo en dólares en una cuenta bancaria local, sin tener que pesificarlo, aunque los especialistas remarcan que quedan puntos a definir en la práctica, como el tratamiento impositivo y previsional de estas remuneraciones.
Se espera que en los próximos días distintas entidades bancarias comiencen a ofrecer este producto a sus clientes corporativos, en un mercado que viene mostrando una demanda creciente de servicios financieros en moneda extranjera.