Una profunda preocupación se instaló en el sector de la construcción en la provincia, debido a la suspensión de 180 trabajadores que se desempeñaban en la obra de la autopista sobre la Ruta Nacional 34, tramo El Cuarteadero – San Pedro.
“Esta situación deja al descubierto la grave crisis financiera que atraviesa el proyecto por el incumplimiento de fondos desde el Ejecutivo nacional”, alertó el secretario general de la delegación Jujuy de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Ramón Neyra.
La medida rige desde el jueves 23 y se extenderá por un período de 20 días. Si durante este lapso la Nación no cancela o salda parcialmente los certificados de obra adeudados, se procederá a la paralización total e indefinida de la obra.
La gravedad de la situación motivó la realización de una concurrida asamblea general convocada por UOCRA, de la cual participaron miembros de la comisión directiva local, delegados zonales y la totalidad de los obreros afectados.
Neyra, no ocultó su angustia tras el encuentro y puso en foco el drama humano que hay detrás de las cifras oficiales, ya que “no estamos hablando solo de números o de metros de asfalto, estamos haciendo referencia a 180 familias que quedan literalmente en la calle y sin la certeza de llevar el pan a sus casas”.
El conflicto se desencadenó tras la imposibilidad de la empresa Chediack, a cargo de la ejecución del proyecto vial, de sostener la operatividad sin el flujo de fondos correspondiente.
Según revelaron desde el gremio, la firma constructora sostiene que la deuda acumulada por la Nación asciende a los $19.000 millones.
Neyra detalló que existía un compromiso formal de pago para destrabar la crisis, consistente en la acreditación de $6.500 millones correspondientes a los certificados de obra de los meses de enero y febrero. Con ese desembolso inicial, se preveía garantizar la continuidad de las tareas y la estabilidad del personal.
Los trabajadores aguardan con urgencia una rectificación por parte de las autoridades nacionales, mientras 180 familias enfrentan 20 días decisivos que definirán el sustento de sus hogares y el destino de una arteria vial clave para Jujuy y la región.