El dólar volvió a operar con ganancias en todos los segmentos del mercado y alcanzó sus precios más altos en meses. En la plaza mayorista, la divisa avanzó hasta los $1.446,50, registrando el valor más elevado desde el pasado 4 de febrero, mientras que el dólar al público en el Banco Nación acompañó la tendencia cerrando a $1.465 para la venta. Por su parte, el dólar blue avanzó a $1.445 y el “contado con liquidación” rozó los $1.520 por primera vez desde enero.
Para los analistas, esta suba estuvo impulsada por varios factores concurrentes. En primer lugar, respondió a un movimiento regional donde las monedas de los países vecinos se devaluaron de manera similar. A esto se sumó la mayor demanda estacional típica de principios de mes y la estrategia del Banco Central de no renovar ciertas posiciones en el mercado de futuros.
A pesar de este incremento, los operadores destacan que el proceso no interrumpe la racha compradora del Banco Central. La autoridad monetaria ya logró superar la meta anual de acumulación de reservas fijada con el FMI para el 30 de junio, apuntalada por una cosecha récord y un fuerte ingreso de divisas de los sectores energético y minero, que por primera vez superaron al aporte del agro.
Finalmente, los especialistas descartan que este salto cambie la tendencia de fondo o anticipe una devaluación abrupta. El mercado sostiene que, al contar con superávit fiscal y un flujo constante de liquidaciones por exportaciones, la suba actual representa solo un deslizamiento gradual y controlado que convive con el objetivo oficial de seguir sumando reservas.