Cada 7 de junio nos invita a reflexionar sobre el oficio que elegimos y sobre la enorme responsabilidad que implica contar la realidad que día a día transitamos. En tiempos donde la información circula a gran velocidad y las voces se multiplican, considero que el periodismo tiene un rol fundamental, escuchar, comprender y contar historias que atraviesan a nuestra comunidad. Desde mi experiencia personal como periodista social, intento transmitir a través de cada producción una parte de la realidad que vivimos, reflejándola de la manera más transparente posible.
Como cronista, siempre busco que quien lee los diferentes artículos pueda sentirse parte de la escena, transportarse a esos momentos, escuchar las voces, comprender las emociones y acercarse a historias que muchas veces pasan desapercibidas o simplemente ignoradas.
Esta profesión me permitió vivir experiencias inolvidables.
Compartir alegrías, conocer personas increíbles y acompañar procesos colectivos que hoy dejan huella en Jujuy. Pero también me ha tocado estar frente a situaciones muy dolorosas, esas donde la realidad te golpea fuerte y nos enfrenta a las desigualdades, las injusticias y el sufrimiento real de tantas familias. Sin embargo, a pesar de las dificultades, sigo creyendo en el periodismo real.
Creo en un periodismo comprometido con la comunidad, con sus luchas, sus sueños y sus desafíos diarios.
Creo en la importancia de escuchar, de mirar más allá de los titulares y de contar aquello que muchas veces no encuentra espacio en las agendas tradicionales.
A lo largo de estos años entendí que informar no es solamente contar hechos.
También es generar empatía para con el otro, construir recuerdos que queden en la memoria y dar lugar a voces que históricamente fueron silenciadas. Ahí se encuentra el verdadero sentido de nuestra tarea: acompañar, visibilizar y aportar un poco, desde mi lugar, a construir una sociedad más justa y más consciente.
En este Día del Periodista celebró la posibilidad de seguir contando historias, de seguir aprendiendo de cada encuentro y de mantener intacta la convicción de que la comunicación puede ser una herramienta de transformación social.