A días de haberse cumplido un año del femicidio de Tamara Fierro, ocurrido en la ciudad de Fraile Pintado, el Tribunal de Revisión ratificó la condena de prisión perpetua impuesta a Jairo Emanuel Guerrero y de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo a Esteban Fernando Pérez. Asimismo fue ratificada la absolución de Maximiliano López, rechazándose el recurso presentado por la parte querellante.
Según fuentes consultadas por este matutino, en una audiencia realizada ayer, el Tribunal de Revisión rechazo por unanimidad los recursos interpuestos por la defensa de Guerrero y Pérez, como así también el planteo formulado por la querella respecto de la absolución de López, ratificando la sentencia dictada el pasado 5 de marzo en un juicio que se concretó en la ciudad de San Pedro.
El Tribunal Revisor entendió que no existían reproches respecto a la sentencia dictada confirmando la condena a prisión perpetua impuesta a Jairo Guerrero como autor material del delito de "homicidio agravado por haber sido perpetrado contra una mujer mediando violencia de género (femicidio)".
Mientras que también se confirmó la pena de cinco años de prisión efectiva impuesta a Esteban Pérez por resultar penalmente responsable del delito de "encubrimiento agravado por tratarse de un delito especialmente grave".
La confirmación de la sentencia resulta un paso más respecto a la firmeza del fallo y restan aun plazos procesales para la interposición de recursos de inconstitucionalidad.
Acusación de la Fiscalía
Los ilícitos por los que fueron condenados Jairo Guerrero y Esteban Pérez iniciaron alrededor de las 8.42 del 24 de mayo de 2025, en la ciudad de Fraile Pintado, cuando Tamara Fierro llegó en su motocicleta a la vivienda de Guerrero. Ambos ingresaron a la vivienda y se dirigieron a la habitación del acusado donde permanecieron consumiendo bebidas alcohólicas.
Allí, antes de las 17, Guerrero la atacó violentamente hasta asesinarla y ocultó el cuerpo en la habitación. El victimario salió a las 20.20 y trasladó la motocicleta de la víctima hasta un domicilio. Luego se dirigió en un remís hasta la localidad de Calilegua, donde reside su primo, Esteban Pérez, a quien solicitó ayuda y juntos retornaron a las 22 en el mismo vehículo a Fraile Pintado.
Guerrero pidió a Pérez que junto a otra persona lleven el rodado de la víctima hasta el barrio María Auxiliadora, especificándole que debían dejarlo en cercanías de la casa de Fierro con la llave puesta.
Guerrero fue a su vivienda, desmembró el cuerpo de la víctima y lo colocó en bolsas de residuos, mientras Pérez esperaba. A las 5.15 del día siguiente, Pérez fue al domicilio de Guerrero, quien sacó una carretilla que contenía partes del cuerpo de Tamara Fierro en bolsas de residuo.
Pérez procedió a trasladar la carretilla a una zona baldía, donde dejó los restos en un basural. Allí, ambos prendieron fuego donde depositaron los restos de la víctima y luego, Pérez se retiró. Guerrero continúo trasladando durante horas los restos de la víctima en bolsas, se mantuvo cerca del baldío y continuó avivando el fuego para que los restos se consuman.