El peso argentino se anota como una de las divisas de mejor desempeño del mundo en lo que va de 2026. Según un relevamiento del Banco de Pagos Internacionales (BIS), la moneda local acumula una apreciación real del 9,9% frente al dólar, lo que la ubica en el séptimo lugar entre las monedas emergentes y en el segundo puesto de América Latina, apenas detrás del real brasileño.
Ranking regional y global
El cálculo del BIS, que contempla la inflación de cada país, señala que el real de Brasil lidera en la región con una apreciación del 10,9%, seguido por el peso argentino (9,9%) y el peso colombiano (5,2%). A nivel global, encabezan la lista Brasil, Israel (10%) y Turquía (9,2%). El índice de tipo de cambio real bilateral que elabora el Banco Central de la República Argentina (BCRA) arroja un resultado similar: una apreciación del 10,7% desde el arranque del año.
“La moneda doméstica acumula una apreciación real de alrededor de 10% en lo que va del año y se destaca en el segmento emergente”, resume el informe del BIS, que confirma la solidez del peso en un contexto de dólar débil a nivel global y tasas de interés locales atractivas para los inversores.
Presión cambiaria reciente
Pese a la apreciación acumulada, en los últimos días el tipo de cambio nominal mostró una suba del 2,3% en lo que va de junio, del 3,5% en los últimos 30 días y del 6,4% desde el piso de mediados de abril. Los analistas atribuyen esta presión a una menor oferta de divisas por parte de los agroexportadores –en plena cosecha gruesa– y a un aumento de la demanda privada de dólares.
El rol del BCRA y las expectativas
Para no agregar más presión al alza sobre el tipo de cambio, el BCRA decidió desacelerar sus compras de reservas. Si bien la semana pasada logró superar su objetivo anual, los montos diaros de intervención se redujeron notablemente respecto de los picos de abril y mayo, cuando llegaron a superar los u$s400 millones por jornada.
De cara a los próximos meses, los analistas de Clave Bursátil sostienen que “el tipo de cambio subió $100 desde el piso que registró en abril, en línea con lo que anticipamos al recomendar cerrar posiciones en pesos y rotar hacia activos dolarizados”. En tanto, desde PPI añaden que la soja aún no comercializada –con apenas el 15% del stock vendido– podría empezar a liquidarse en el segundo semestre, lo que agregaría oferta de dólares y jugaría a favor del desempeño del peso y de las reservas del BCRA.