PUBLICIDAD

Un viaje entre culturas que llega al Festival de Cine de las Alturas

Dirigido por el salteño Nahuel Martínez, el corto fue seleccionado para la competencia oficial. El cortometraje documental retrata la migración y el arte como puente entre territorios.
Miércoles, 06 de mayo de 2026 21:55
ACTRIZ QUILLAY MÉNDEZ | EL FILM SE CENTRA EN SU EXPERIENCIA MIGRATORIA EN SÃO PAULO, BRASIL. PROPONE UNA MIRADA SOBRE LA IDENTIDAD Y EL "CONTRABANDO CULTURAL".

El cortometraje documental "La paserita", dirigido por el realizador salteño Nahuel Sebastián Martínez junto a Yesica Pattó, fue seleccionado para la Competencia Oficial Cortos NOA de la 11° edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas, que se desarrollará del 13 al 17 de este mes en Jujuy. La obra, protagonizada por la artista Quillay Méndez y centrada en su experiencia migratoria en São Paulo, Brasil, propone una mirada profunda sobre la identidad, el territorio y el concepto de "contrabando cultural". El director visitó "El Matutino" de El Tribuno de Jujuy, donde brindó detalles sobre el proceso creativo y el sentido de su trabajo.

"La paserita" nace a partir de una convocatoria de IberRutas, una organización dedicada a visibilizar historias de migrantes. Según explicó Martínez durante la entrevista, el desafío consistía en narrar una experiencia en menos de seis minutos, sin perder impacto ni profundidad. "Era contar la historia de una persona joven migrante en un tiempo muy acotado, pero con una carga emocional fuerte", señaló.

El proyecto encontró su eje en Quillay Méndez, artista radicada en Humahuaca, quien emprendió un viaje hacia Brasil en busca de nuevas experiencias vinculadas a la danza. Su recorrido, marcado por la exploración de movimientos y tradiciones, se convirtió en el corazón del relato. "Ella trabaja sobre algo que llama el 'germen del movimiento', una especie de raíz que conecta distintas danzas del mundo. Eso nos pareció muy potente desde lo narrativo", explicó el director.

Uno de los aspectos más destacados del cortometraje es el concepto de "contrabando cultural", una idea que surge de la propia protagonista y que resignifica las dinámicas de frontera. "Ella vive cerca de una zona donde el contrabando es habitual, y en un momento dice: 'yo no tengo mercadería, pero llevo mi cultura'. Esa frase nos marcó mucho y terminó definiendo el espíritu del corto", recordó.

La construcción del relato implicó un trabajo de síntesis riguroso. A partir de entrevistas extensas y múltiples encuentros previos, el equipo -conformado por Martínez, Pattó y la propia protagonista- debió seleccionar aquellos fragmentos capaces de condensar la esencia de la historia. "A mí me gusta pensar que lo que resiste en la memoria es lo que perdura. De todo lo que se habla, hay ciertas cosas que quedan, y son esas las que uno tiene que rescatar", reflexionó.

En ese sentido, el montaje se convierte en una herramienta fundamental. El realizador destacó que en el cine documental no solo se trata de registrar, sino de tomar decisiones narrativas. "Hay mucho trabajo en elegir qué mostrar. Incluso en documental, uno termina construyendo un punto de vista. El montaje define el sentido", afirmó.

El proceso de rodaje fue íntimo y colaborativo. Con un equipo reducido, la filmación se desarrolló en Humahuaca, donde se buscó capturar no solo el testimonio, sino también el universo simbólico de la protagonista. "Teníamos ideas generales, pero muchas cosas se resolvieron en el momento. La forma de filmar la danza, por ejemplo, fue una decisión estética que apareció ahí, en el encuentro", detalló.

Además de la dimensión narrativa, "La paserita" se adentra en el plano ritual del movimiento. La danza no es presentada solo como expresión artística, sino como práctica cargada de sentido. "Todos tenemos rituales, pero en el caso de ella están muy presentes en su vínculo con el cuerpo y la energía. Eso fue algo que quisimos mostrar", sostuvo el director.

Durante su paso por "El Matutino", Martínez también reflexionó sobre su camino en el cine y su vínculo con las historias del territorio. Egresado de la Enerc sede NOA, el realizador forma parte de una nueva generación que busca visibilizar las complejidades del norte argentino. "Uno empieza queriendo contar sus propias ideas, pero con el tiempo entiende que hay muchas historias valiosas. Lo importante es estar disponible para escuchar", expresó.

Esta no es su primera participación en el Festival de Cine de las Alturas, aunque reconoce que cada experiencia es distinta. "La primera vez fue muy impactante, porque era mi primer trabajo. Volver ahora con otro proyecto es una alegría enorme, sobre todo porque este festival tiene una identidad muy fuerte con la región", destacó.

En esa línea, el realizador valoró el espacio que brinda el festival para el intercambio con el público. "Después de las proyecciones se genera un diálogo muy interesante. La gente pregunta, se interesa por el proceso, y eso enriquece mucho la experiencia", comentó.

Con una propuesta estética cuidada y una narrativa sensible, "La paserita" se posiciona como una de las producciones destacadas de la competencia regional. La obra no solo retrata una historia individual, sino que invita a reflexionar sobre las múltiples formas en que la cultura se desplaza, se transforma y se resignifica en contextos migratorios.

"Me gustaría que el público pueda conectar con esa idea de ritual y con la experiencia de migrar desde un lugar más humano. Que puedan ver la belleza en ese intercambio cultural", concluyó. Así, el cortometraje se suma a la programación del festival como una pieza que dialoga con el presente y con las identidades del NOA, consolidando a Nahuel Sebastián Martínez como parte de una generación de realizadores que impulsa nuevas miradas en el cine documental regional.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD