En medio del dolor y el pedido de justicia que se extendió a lo largo de toda la provincia de Córdoba, los familiares y amigos de Agostina Vega realizaron un altar en la puerta de la casa de la familia de la nena de 14 años que fue asesinada.
En el lugar colocaron fotografías de Agostina, cartas de despedida, flores y carteles con mensajes dirigidos a la adolescente, además de expresiones de apoyo hacia sus familiares, quienes atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Uno de los mensajes que más impactó a quienes se acercaron al sitio fue la frase: "No se murió, la mataron", una consigna que resume el sentimiento de indignación y dolor que expresan sus seres queridos.
El altar se convirtió rápidamente en un espacio de encuentro para vecinos, amigos y personas que siguieron el caso desde distintos puntos de Córdoba. Allí, muchos dejaron palabras de aliento, velas y muestras de afecto para acompañar a la familia en medio del duelo.