El caso de Agostina Vega sumó en las últimas horas un capítulo de profundo dolor: el instante en que su madre, Melisa Heredia, fue informada del crimen.
Según relató el abuelo de la joven en diálogo con la prensa, la noticia debió ser comunicada con acompañamiento profesional debido a que se encuentra internada.
“Ya le dimos la noticia. La tuvieron que sedar”, contó Miguel, visiblemente afectado. De acuerdo a su testimonio, la mujer reaccionó con desesperación y comenzó a hacer preguntas que la familia no estaba en condiciones de responder en ese momento.
Por ese motivo, y con la intervención de un equipo médico y psiquiátrico, se decidió contenerla de manera inmediata. La madre de la víctima arrastraba además un fuerte deterioro físico producto de los días previos, en los que prácticamente no había comido ni ingerido líquidos.
“Está muy mal, realmente muy mal”, describió el abuelo, quien detalló que presenta un cuadro de deshidratación y complicaciones renales, lo que obligó a mantenerla bajo control sanitario constante.
Mientras tanto, la investigación avanza en una nueva etapa tras el hallazgo del cuerpo. Los peritajes forenses y el análisis de pruebas buscan reconstruir con precisión qué ocurrió y determinar las responsabilidades en el crimen. Se espera que mañana se conozcan los resultados de la autopsia