Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era buscada en la provincia de Córdoba hace siete días, fue hallada muerta ayer en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, al sur de la capital provincial. Los investigadores se encontraban rastrillando el predio hace más de 24 horas. Llegaron tras una pista que ubicó al principal acusado y único detenido, Claudio Barrelier, en el lugar.
Los restos se encontraron pasadas las 14 y la familia de la adolescente fue informada de la noticia apenas unos minutos antes. Su madre, que estaba en la vivienda de donde se fue Agostina el sábado pasado, se descompensó y debió ser asistida por una ambulancia que llegó al lugar.
El lugar donde encontraron a la joven es una zona de pastizales. En total, tiene más de 200 hectáreas y está ubicado a unos 12 kilómetros del centro cordobés. En las últimas horas se había vuelto el epicentro de la búsqueda porque las autoridades confirmaron que el sospechoso Barrelier había estado allí poco después de ser grabado en su casa con la víctima.
La hipótesis central de la Justicia tiene como punto 0 la casa del hombre de 32 años, quien el sábado 23 de mayo le pagó a Agostina Vega un remís hasta su domicilio ubicado en la calle Juan del Campillo al 800, en el barrio de Cofico.
Los investigadores creen que la menor fue engañada por el sospechoso, convencida de que iba a buscar un regalo para su madre. Confió porque lo conocía: había sido pareja de su mamá.
Ese sábado a la noche, una cámara grabó a Barrelier entrando a la casa con Agostina. Es la última imagen de ella. Creen que adentro habría más gente. Sin embargo, lo que pasó en esas horas es lo que intentan esclarecer.
Fuentes con conocimiento del caso señalaron a los medios locales que la hipótesis más fuerte es un abuso sexual y una presunta agresión posterior del sospechoso a la víctima.
Lo cierto es que ninguna cámara registró a la adolescente de catorce años salir de ese domicilio. A él, en cambio, sí. Según supo Infobae, desde el sábado hasta el lunes, el acusado pidió plata y un auto prestado desesperadamente. Los investigadores creen que el rodado era para llevársela. "La buscamos con y sin vida", había declarado desde el principio el fiscal Garzón.
Barrelier consiguió el vehículo el lunes. Fue un Ford Ka negro, que se lo habría prestado una amante, también engañada: siempre según la teoría del fiscal, le dijo que lo requería para hacer unos trabajos. En ese momento, la búsqueda de Agostina recién comenzaba.
El sospechoso buscó el auto en el barrio Yofré, donde vive la otra mujer, y volvió hasta su domicilio manejando. En ese instante, la misma cámara que el sábado lo había grabado con Agostina, lo registró solo.
Barrelier estacionó en la puerta. Pero en el video, que tiene la Justicia, el mismo vehículo no permite ver con claridad su accionar. Lo que sí se llegar a notar es que el acusado entra y sale de la vivienda al auto cargando unos "tachos o baldes".
Minutos después, el hombre arranca la marcha otra vez. Al poco tiempo, las antenas de su teléfono impactaron en la zona de Ampliación Ferreyra, donde ahora encontraron a Agostina.
En el barrio no hay cámaras, por lo que entró en un punto ciego. Sin embargo, un dispositivo fílmico ubicado cerca de la entrada, lo captó al sospechoso a punto de ingresar. Una hora después, lo grabó salir.
Tensa conferencia de prensa
Entre la confirmación oficial del homicidio de Agostina Vega en Córdoba y el dolor de su familia, el fiscal Raúl Garzón detalló ante la prensa los primeros avances de la investigación. Durante la conferencia en Tribunales 2, el funcionario resaltó el respeto hacia las víctimas y la complejidad del caso.
El fiscal ratificó que los restos hallados en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra corresponden, “en un noventa y ocho por ciento”, a la adolescente desaparecida el 23 de mayo. Aunque la identificación por ADN será la que otorgue la completa confirmación, Garzón aseguró que la causa sigue abierta, que existe un imputado, Claudio Barrelier, que se encuentra detenido, y que no se descartan otras hipótesis ni eventuales cómplices. La conferencia de prensa, realizada en la sede de los Tribunales 2 de la ciudad de Córdoba, tuvo momentos de tensión, al comienzo cuando el fiscal comenzó cuestionando el accionar de los periodistas y luego cuando la prensa formuló preguntas en torno de la celeridad con qué actuó la Policía y la Justicia en la búsqueda de la víctima.
Si bien del encuentro con la prensa también formó parte el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, finalmente no habló en ningún momento de la reunión. La confirmación del homicidio de Agostina Vega se sustentó en pruebas forenses preliminares y el hallazgo de restos consistentes con la joven.
El fiscal precisó que la investigación continúa con un imputado principal, la búsqueda de posibles cómplices y la incorporación de evidencias, y advirtió que no se descartan nuevas imputaciones, ampliaciones procesales ni otras líneas de investigación.
Garzón abrió la conferencia reclamando sensibilidad a la prensa y recalcó el impacto humano del caso. “Sepan en cada pregunta de ustedes, en cada foto y en cada tarea, que hay una mamá, hay un papá, una familia sumergida en el dolor”, expresó. Insistió en que la familia fue informada antes que los medios y pidió respeto en el tratamiento público. “Con enorme dolor, hemos encontrado restos humanos que, les diría, en un noventa y ocho por ciento de posibilidad, sea Agostina”, afirmó.