Gimnasia y Esgrima ultima detalles para lo que será uno de los desafíos más imponentes de la temporada. El próximo martes, a las 21.10, el "lobo" saltará al césped de La Ciudadela para enfrentar a San Martín de Tucumán en un duelo que trasciende lo futbolístico y se vive como una verdadera final anticipada. El equipo jujeño llega a este compromiso con la confianza en alto, no solo por su condición de único líder de la Zona B con 23 unidades, sino por el plus histórico que significará jugar con el apoyo de 2.500 hinchas en las tribunas visitantes, algo que no sucedía en tierras tucumanas desde el paso de ambos por Primera.
El plantel dirigido por Hernán Pellerano ha trabajado durante la semana con la mira puesta en recuperar la contundencia tras el reciente empate ante Deportivo Maipú. La premisa del cuerpo técnico es clara: mantener la identidad ofensiva y la jerarquía que lo llevó a la cima, pero ajustando el orden táctico para neutralizar a un rival que siempre se hace fuerte ante su gente. Con un grupo consolidado donde la unión es el motor principal, el "lobo" buscará que el "Jardín de la República" sea el escenario donde su candidatura al ascenso se ratifique con autoridad.
La expectativa en nuestra provincia es total, entendiendo que defender la punta fuera de casa requiere de una madurez que este equipo ha demostrado tener. El colchón de puntos acumulado le permite a Gimnasia manejar los tiempos del partido, pero la ambición del grupo invita a pensar en un planteo que vaya a buscar los tres puntos desde el inicio para seguir marcando el camino en un torneo que no da respiro.
Como condimento extra que favorece el panorama del conjunto jujeño, los resultados de la jornada ya empezaron a jugar a su favor. Su inmediato perseguidor, Tristán Suárez, sufrió un duro traspié en esta fecha 13 al caer en condición de local por 3 a 1 frente a Midland.