Hoy en el Día del Trabajador, tuvimos la oportunidad de conocer un poco más sobre el desempeño diario de un trabajador de una estación de combustible, en esta oportunidad dialogamos con Alejandro Marcos Cajal, quien es operador de playa de la empresa Refinor Toba SRL y nos contó que "un día normal de trabajo tiene muchas variables según el horario que me toque cubrir ya que no es fijo sino rotativo, es decir contamos con tres turnos, mañana de 6 a 14, tarde de 14 a 22 y por la noche 22 a 6. De ello depende la atención a los clientes que muchas veces aumenta los días de semana y merma un poco los fines de semana, pero nunca cesa".
Capacitación constante
"Personalmente me adapto rápido respecto a los cursos de capacitación que nos brindan en la empresa como los de atención al cliente, seguridad e higiene, cursos contra incendios y manejo de fluidos o despacho de combustible, obviamente uno siempre puede seguir aprendiendo y mejorando para desenvolverse mejor y facilitar las cosas, pensando en el equipo de trabajo y en el cliente", expresó Cajal.
Por otra parte, el operador dijo que "si no realizaría este tipo de trabajo le hubiese gustado terminar sus estudios de Licenciatura en Criminalista que "por algunos inconvenientes y por decisiones propias, la prioridad fue trabajar, pero retomar mis estudios es algo que tengo pendiente y me gustaría realizar". Y agregó que "en sus tiempos libres, disfruta de su familia y juega al fútbol con amigos".
Proyectos futuros
"En este tipo de trabajo y como en muchos otros es complicado proyectar a futuro, debido a que hay pocos puestos para ascender. De igual manera yo lo tomo de otra forma, me gustaría proyectar con algún tipo de emprendimiento personal, aunque todavía no tengo decidido el rubro exacto, pero en un par de años me visualizo teniendo mi propio negocio", señaló.
Por último, Cajal mencionó que como todo empleo le costó adaptarse al ritmo con el que se trabaja y a los horarios (rotativos), también al clima (el calor y el frio), "hay que aguantarlo en la playa pero se puede. Además, con el tiempo aprendí a desenvolverme mejor, tuve suerte de tener compañeros que me ayudaron y enseñaron a adaptarme a distintas situaciones que aparecen en el día a día, por ejemplo, cada cliente tiene una manera distinta de llevar las cosas hay que saber por dónde llevar la charla, siempre con respeto y obviamente con la intención de vender y brindar un buen servicio.