La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de Jujuy lanzó un llamado a la comunidad para sumar familias transitorias, en una política que busca bajar la institucionalización.
Actualmente, la provincia cuenta con dos programas destinados a la protección de menores cuyos derechos fueron vulnerados, el de familias ampliadas y el de familias de acogimiento. Ambos se aplican cuando el Estado adopta una medida de protección excepcional que implica separar al niño o adolescente de su centro de vida habitual.
El director provincial de Dispositivos de Cuidado, Mario Vacaflor, explicó que la primera opción es siempre recurrir a un referente cercano. "Lo primero que se busca es un referente con el cual el niño tenga un vínculo; se prioriza la familia. Cuando esto es posible, ingresan al programa de familia ampliada", detalló. En caso contrario, se evalúan alternativas como los dispositivos residenciales o el acogimiento familiar.
Para ello la provincia dispone de dos hogares de gestión pública, la Casa del Niño y de la Niña y Casa del Adolescente. Sin embargo, las autoridades insisten en que la institucionalización debe ser el último recurso.
La secretaria de Niñez Marta Laura Iriarte destacó que cada intervención se realiza bajo control judicial y una vez tomada la medida excepcional, el organismo debe dar aviso a la Justicia en un plazo de 24 horas para iniciar el correspondiente control de legalidad. A partir de allí, el proceso queda bajo supervisión de un juez, quien evalúa la pertinencia de la decisión y el seguimiento del caso.
Estas medidas se adoptan exclusivamente ante situaciones de vulneración de derechos. Iriarte explicó que entre las problemáticas más frecuentes se encuentra el consumo problemático en el entorno familiar, lo que impacta directamente en la capacidad de cuidado. "Hay recién nacidos con medidas de protección excepcional porque los padres tienen muy debilitado el rol parental, y el consumo problemático es un flagelo que está golpeando fuerte en la sociedad", afirmó.
En la actualidad, los dispositivos residenciales alojan a 17 niños en la Casa del Niño y de la Niña, hasta los 12 años y a 28 adolescentes en la Casa del Adolescente. Frente a esta realidad, el objetivo es ampliar la red de familias de acogida para reducir la permanencia en instituciones.
"Estamos lanzando una campaña porque nos interesa mucho contar con familias. La idea es no institucionalizar a esos chicos", sostuvo Iriarte. En este sentido, detalló que el acogimiento es una medida transitoria y no debe confundirse con la adopción. "Tenemos que aclarar que el acogimiento no es una adopción; el cuidado es transitorio", enfatizó.
El proceso tiene como objetivo principal la revinculación del niño con su familia de origen, siempre que las condiciones mejoren tras el acompañamiento estatal. De no ser posible, se avanza hacia la declaración de adoptabilidad. El plazo inicial es de 90 días, prorrogable por otros 90, tras lo cual se define la situación del menor para que se inicie le etapa para adopción y es ahí donde se vincula con el Poder Judicial.
Actualmente, el registro provincial cuenta con apenas cuatro familias de acogimiento activas y solo dos niños alojados bajo esta modalidad, lo que evidencia la necesidad de ampliar la convocatoria.
En este sentido, Iriarte reiteró el llamado a la solidaridad de la comunidad y convocó a familia. "Nos parece fundamental que puedan tener una familia y no sean institucionalizados. Es una medida para preservar sus derechos". Además, explicó que las familias interesadas pueden postularse según sus posibilidades, eligiendo rangos de edad, aunque reconoció que existe mayor predisposición para el cuidado de niños pequeños que de adolescentes.
"Lo ideal sería que estén con una familia, o sea, lo ideal sería que los 17 que están en el hogar, estén en una familia de acogida. Pero tenés niños con este discapacidad o grupos de hermanos que o por ahí las edades con las que las familias de acogimiento están dispuestas a cuidar", dijo Vacaflor. Sostuvo que son como varias son muchas variables que te limitan y condicionan a que efectivamente llegue el acogimiento. Por ello es que lo ideal es sensibilizar más a la comunidad para que permita y abra un poco sus hogares.
En cuanto a los requisitos, las familias deben tener entre 25 y 65 años, no registrar antecedentes penales ni de violencia, no estar inscriptas en el registro de adoptantes ni de deudores alimentarios, y contar con condiciones de salud que permitan garantizar el cuidado. El aspecto económico no es excluyente, aunque sí se evalúa la capacidad integral para brindar contención.
Desde la Secretaría destacaron que el proceso incluye evaluaciones interdisciplinarias y un acompañamiento permanente, tanto para las familias como para los niños. La apuesta es fortalecer una red solidaria que permita ofrecer entornos familiares transitorios, mientras se resuelve la situación definitiva de cada caso. Están gestionando para que los formularios y requisitos para integrarse como familia de acogimiento se sume a Tu Jujuy, la página del gobierno de la provincia para trámites. Mientras deben consultar en la Secretaría de Niñez.
Vacaflor explicó también que ahora están adaptando una nueva práctica en esta etapa de modo que la etapa de adopción sea trabajada de manera conjunta, y le permitan a la Secretaría de Niñez adolescencia y familia que conoce la historia del niño, poder tener una instancia de diálogo con los pretensos adoptantes, para que ellos tengan una información un poco más cercana y amena.
Destacan la atención que se brinda a través de la línea 102
Por otra parte, al ser consultada sobre la línea 102 , que en años anteriores registró un aumento en denuncias de violencia infantil, la secretaria Marta Laura Iriarte explicó que se trata de un servicio gratuito que funciona las 24 horas, los 365 días del año. Apunta a brindar un canal de comunicación para niños, niñas y adolescentes que atraviesan situaciones de vulneración de derechos o violencia en sus hogares. No obstante, aclaró que actualmente no se reciben denuncias formales a través de esta vía. “Se reciben comunicaciones cuando alguien toma conocimiento de una posible vulneración de derechos”, precisó.
La línea 102 cuenta con equipos técnicos que intervienen de manera inmediata para evaluar cada situación y adoptar medidas de protección integral. En este sentido, el director de Dispositivos de Cuidado, Mario Vacaflor, dijo que el servicio también atiende consultas generales, ya que cumple una función de orientación y acompañamiento para la comunidad. El sistema dispone de operadores que recepcionan las llamadas, registran los datos y derivan los casos a un equipo interdisciplinario integrado por trabajador social, psicólogo y asesor legal, con guardias rotativas durante todo el día.
Estos profesionales realizan una primera evaluación y orientan a quienes se comunican y si podrían ser delitos, se recomienda radicar la denuncia en alguna comisaría. Además, ante situaciones de urgencia o emergencia, los equipos pueden intervenir directamente en el territorio. “Actuamos de inmediato, incluso trasladándonos al domicilio, para resguardar al niño y buscar un referente de cuidado transitorio”, explicó. Superada la instancia crítica, el abordaje continúa a través de la Oficina de Protección de Derechos (OPD), que trabaja con el grupo familiar en un plan de restitución de derechos, en articulación con la Justicia y otros organismos.
Las alertas suelen provenir de vecinos, familiares o docentes. En ese marco, Vacaflor recordó que la Ley 26.061 establece un sistema de protección integral que involucra a distintos actores. “Trabajamos de manera articulada con el Poder Judicial, organismos estatales y la sociedad civil, con el objetivo común de garantizar los derechos de los chicos”, concluyó. La secretaría de Niñez está en Senador Pérez N° 581, con atención de lunes a viernes de 8 a 20.