PUBLICIDAD

Soberanía y memoria en las alturas de la Puna jujeña

El emotivo encuentro de veteranos de guerra de Malvinas con la comunidad de Casa Grande. Participaron de un acto en la escuela 316 que lleva el nombre de Teodoro Laguna, caído en el hundimiento del crucero.
Domingo, 19 de abril de 2026 20:47
COMUNIDAD EDUCATIVA DE LA ESCUELA DE CASA GRANDE | JUNTO A LOS VETERANOS DE GUERRA Y AUTORIDADES QUE LLEGARON PARA HONRAR LA MEMORIA DE TEODORO LAGUNA, FALLECIDO DURANTE EL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO.

NORA RUÍZ - ESPECIAL PARA EL TRIBUNO DE JUJUY

En un rincón donde el cielo parece tocarse con las manos, la escuela primaria N° 316 "Conscripto Teodoro Laguna", fue escenario de un encuentro histórico. Hasta el paraje Casa Grande, ubicado en la localidad de El Aguilar, departamento de Humahuaca, desandando caminos de piedra, arcilla roja y viento llegaron los veteranos de guerra de Malvinas Orlando Cuéllar y Wilson Tárraga para honrar la memoria de un hijo de esa tierra que hoy custodia las aguas del Atlántico Sur.

Orlando Cuéllar compartió una confesión que conmovió a los presentes. Aunque compartió el destino del Crucero General Belgrano con Teodoro Laguna, la inmensidad del buque y la rigurosidad de los puestos asignados hicieron que sus caminos no se cruzaran tanto como con otros compañeros, como Roberto Sancho. Sin embargo, estar en la escuela que lleva el nombre de su camarada fue para él un acto de profunda sanación. "Es una inmensa emoción estar en una escuela que honra la memoria de un héroe de Malvinas", expresó con la voz cargada de respeto.

Por su parte, Wilson Tárraga dejó un mensaje que invita a la reflexión profunda de toda la sociedad jujeña. Con la frente en alto pero el corazón dolido por el tiempo transcurrido, lamentó que tuvieran que pasar 44 años para que los veteranos pudieran llegar de forma oficial a las escuelas rurales de nuestra provincia.

ARMINDA CALAPEÑA | LA DIRECTORA DE LA ESCUELA DIO LA BIENVENIDA A LOS INVITADOS.

Tárraga fue contundente al reclamar políticas públicas que faciliten este acceso: "Hace falta que se conozca la verdad sobre Malvinas, no la que se contó hasta ahora, sino lo que realmente se vivió en la guerra". Además, compartió un anhelo que es, en realidad, el de todo un pueblo: el sueño de volver a Malvinas, de pisar esa tierra sagrada donde tantos compatriotas entregaron su vida por la Patria.

El acto

TEODORO LAGUNA | CAÍDO EN EL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO EL 2 DE MAYO DE 1982.

El acto se realizó en el patio de la institución y contó con la participación de la directora Arminda Silvia Calapeña, docentes, alumnos, familiares de Teodoro Laguna e invitados especiales como los veteranos de Malvinas Orlando Jorge Cuellar y Wilson Orlando Tárraga; el presidente del Concejo Deliberante de El Aguilar, Ricardo Sajama; la documentalista Asunción Rodríguez y periodistas integrantes de Grito Verde. El mismo, se inició con la bienvenida a los invitados por parte de la directora Arminda Silvia Calapeña, quien se mostró visiblemente emocionada por la singular visita, indicando que lleva solo días de haber sido designada como directora y es la primera visita que recibe. Visiblemente emocionada, abrazó con sentidas palabras a los héroes de Malvinas y a los veteranos que sin importar distancias llegaron a la escuela. Instantes después un alumno recitó la poesía "Un regalo para Malvinas".

ACTO PROTOCOLAR | PÚBLICO E INVITADOS ESPECIALES.

Cuellar y Tárraga compartieron parte de sus historias de vida, expresaron su emoción y orgullo por estar presente en esa lejana escuela, perdida entre los cerros, pero donde flamea la celeste y blanca en lo alto del mástil, tierra que dio a la patria un hijo para que la defienda con su vida.

A su vez la documentalista Asunción Rodríguez expresó su alegría por haber podido llegar y estar con los niños. "Era mi gran anhelo por varios años. Vine en 2015, luego en el 2018 y pasaron un montón de años hasta hoy. Me emociona compartir no sólo juegos sino las historias, que los veteranos Orlando Cuellar y Wilson Tárraga nos cuenten sus vivencias sobre las batallas, el mar y Malvinas", indicó.

VETERANO Y ESTUDIANTE | COLOCACIÓN DE DISTINTIVOS DE MALVINAS.

El broche de oro de la jornada fue la entrega a los niños de una Bandera Nacional para izar, distintivos de Malvinas y golosinas por parte de Orlando Cuellar y Wilson Tárraga. También Asunción Rodríguez hizo entrega de las donaciones recibidas consistentes en útiles escolares, juguetes, libros y otros elementos, mientras que Ricardo Sajama les regaló una torta.

Cumpliendo el mandato

MUESTRAS DE AFECTO | WILSON TÁRRAGA Y ORLANDO CUÉLLAR CON ALUMNOS DE LA ESCUELA QUE LLEVA EL NOMBRE DEL HÉROE JUJEÑO.

Integrantes de Grito Verde, que acompañaron a los veteranos de San Pedro de Jujuy, donaron ejemplares de las publicaciones realizadas. "Ponemos en sus manos nuestras revistas, Grito Verde fue el primer medio periodístico en entrevistar a los héroes sampedreños que hoy nos acompañan cuando nadie los reconocía y podría decir que fue pionero en malvinizar y en darles el lugar que la sociedad les negaba. En sus páginas pueden encontrar sus biografías. Ellos pusieron en sus relatos todo el sentimiento. Les dimos el valor y el respeto que merecían, algo que tendrían que imitar nuestras autoridades. Todas las escuelas deberían honrar a los héroes de Malvinas y tener la alegría de recibir a los Veteranos de Guerra porque en las aulas están los agentes multiplicadores que a través de la tradición oral van a transmitir a generaciones venideras. Dejamos en esta querida escuela nuestro trabajo donde además van a encontrar biografías de personalidades, artistas, instituciones y mucho más de las cuatro regiones de nuestra provincia", resaltaron tras citar los nombres de Leopoldo Abán y Domingo Zerpa. "Hoy estamos cumpliendo el mandato que nos dejaron de llevar lectura a los niños de los lugares alejados", finalizaron.

La jornada no solo dejó banderas nuevas flameando al viento. Dejó, sobre todo, la palabra viva de quienes estuvieron allí y gestos concretos. Como respuesta a ese cariño, la comunidad de Casa Grande abrió sus puertas y su corazón, compartiendo un almuerzo cargado de identidad, una reconfortante sopita de arroz y el tradicional anchi jujeño. El encuentro finalizó con la alegría de una torta compartida, sellando una tarde donde la paz del silencio andino se vio interrumpida por el calor de la gratitud mutua.

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

Últimas noticias

PUBLICIDAD