Noche de Copa Sudamericana en el "Monumental" de Núñez.
Anoche se midieron en Buenos Aires River y Carabobo de Venezuela en el marco de la segunda fecha de la fase de grupos. Hubo victoria local, ajustada por 1 a 0.
Luego de un debut deslucido frente a Blooming en Bolivia, se esperaba que el equipo de Núñez impusiera condiciones desde el arranque jugando en su casa. Pero nada de eso ocurrió. Durante los primeros 45 minutos, River fue un equipo previsible, sin cambio de ritmo y con serias dificultades para generar peligro real. La visita se plantó bien y con compromiso y actitud no pasó grandes sobresaltos en la etapa inicial.
Así las cuestiones, ambos equipos se fueron empatados al vestuario.
En el complemento, la historia cambió gracias a la lectura desde el banco. Los ingresos de Driussi y Páez le dieron la visión de juego y la profundidad que el partido pedía. A los 21 minutos, el exZenit rompió la paridad y desató el desahogo en las tribunas, evitando lo que hubiera sido un traspié inesperado ante su gente.
El equipo de Coudet supo sostener la ventaja y terminó sumando de a tres.
Con este resultado, River se posiciona como único puntero de la zona H con 4 unidades, a la espera de lo que suceda hoy en Brasil, donde se enfrentarán Bragantino y Blooming.
No obstante, a pesar de los tres puntos, queda la preocupación por el rendimiento futbolístico. River Plate cumplió y mira a todos desde arriba, pero sabe que deberá mejorar.