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La familia de Lautaro Flores (20) continúa reclamando contra la prisión domiciliaria otorgada en beneficio de Micaela Rivadeneira, acusada de "homicidio simple", por el crimen del joven atacado con una puñalada el pasado 26 de julio. El hecho ocurrió en la avenida Párroco Marshke, del barrio 1° de Marzo de la ciudad capital. También, la Fiscalía dio por concluida la investigación penal preparatoria.
Ayer por la mañana la Plaza Belgrano del centro capitalino se convirtió en la sede de la conferencia de prensa encabezada por Jorgelina Soto, madre de la víctima, para expresar la disconformidad por la decisión tomada por el juez de Control Marco Espinassi. Cabe recordar, que se trata del mismo magistrado que le otorgó la prisión domiciliaria a Oded Edgardo Kinderman, condenado a 10 años de prisión por abusar sexual y sistemáticamente de una niña.
"Hoy salgo porque siguen con la postura de tenerla (a Micaela Rivadeneira) con prisión domiciliaria, cuando ella no tiene nada de lo que dice el artículo 10 (del Código Penal de la Nación), que no le corresponde ninguna de esas partes a ella, no está embarazada, no es una persona mayor, una enfermedad definitiva ni nada", comenzó Soto ante los medios de comunicación.
Tal como lo ejemplificó la entrevistada, el artículo 10 hace mención a los ejemplos mencionados como también ser madre de un menor de cinco años o de una persona con algún tipo de discapacidad, como tampoco tratarse de una mujer de 70 años o más. Micaela Rivadeneira, acusada de "homicidio simple", no cumple con ninguna de esas características, aunque logró el beneficio de la prisión domiciliaria.
Además, detalle no menor, la acusada estuvo prófuga durante algunos días hasta que se presentó de manera espontánea en una sede policial junto a un abogado. Por esa razón el letrado Ezequiel Martínez, quien representa a la familia de Lautaro Flores, explicó esta última situación. "Considero que debería estar en una cárcel común porque la vida es un bien jurídico protegido, es el más preciado del ser humano. A pesar de la magnitud del delito, la señora (Rivadeneira) tuvo una actitud evasiva del procedimiento, se escapó, estuvo una semana", recordó el profesional.
A ello cabe agregar que "no apareció su celular porque es una prueba contundente para cualquier clase de delito. Entonces, que no aparezca el celular, que se escape una semana, esas son conductas que hacen a los pedidos procesales que tendrían que haber sido merituados en su momento", sumó Martínez.
Concluyó la investigación
Sin embargo, en las últimas horas este diario pudo saber que el fiscal Aldo Lozano, titular de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas, dio por concluida la investigación penal preparatoria. Esto se desarrolló el pasado jueves durante una audiencia en la cual estuvieron presentes las partes. De esta manera, se avanzó a la instancia de control de acusación, para validar las pruebas, previo a la elevación a juicio.
En la misma audiencia, el agente fiscal solicitó la prórroga de la prisión preventiva de la acusada. El planteo fue tratado ante el juez de Control Marco Espinassi, quien hizo lugar al pedido y dispuso extender la medida por 30 días o hasta la audiencia de control.
Además, la defensa de la acusada Micaela Rivadeneira solicitó el cese de la prisión preventiva y el levantamiento de la medida de prisión domiciliaria. No obstante, la Fiscalía se opuso al planteo. Por su parte, la querella representada por Ezequiel Martínez solicitó que la imputada fuera trasladada a una unidad penitenciaria para cumplir allí la prisión preventiva. Ambos planteos fueron rechazados por el magistrado Espinassi, quien resolvió mantener el régimen de prisión domiciliaria vigente.
Sobre los hechos
Con respecto a la causa que se investiga, Soto repasó lo ocurrido en la noche del domingo 26 de julio pasado, en la avenida Párroco Marshke del barrio 1° de Marzo, de la capital. "Él va a la cancha porque toca un instrumento en la Lobo Sur. Había unas chicas que tuvieron una pelea, anteriormente ya tenían roces, diferencias, dos eran de la Norte y las otras dos eran de la Sur", comenzó la mujer en referencia al estadio "23 de Agosto" y sus tribunas populares, Norte y Sur.
En ese contexto, mientras estaban en un tramo de la avenida Párroco Marshke, "mi hijo justo llegaba llevando a unos chicos que tocan con él la trompeta, otros músicos. Cuando él llegó al lugar estas chicas seguían peleando y una, porque le había ganado la pelea, agarró, sacó un cuchillo y se fue contra Lautaro para darle un puntazo en el corazón, que lo atravesó", recordó la progenitora de la víctima.
La herida provocada por un arma blanca obligó a que Flores sea trasladado por medios particulares hasta el hospital "Pablo Soria", donde falleció durante la madrugada siguiente, el 27 de julio, como consecuencia de la lesión sufrida.
Posteriormente, los resultados preliminares de la autopsia arrojaron que la causa de muerte fue un shock hemorrágico provocado por una herida que comprometió el miocardio. El examen determinó que la víctima presentaba dos lesiones en el corazón, una de ingreso y otra de egreso.
La causa tiene como única imputada a Micaela Rivadeneira por el delito de "homicidio simple". La inculpada se encuentra detenida con prisión preventiva en su domicilio de la capital jujeña.