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Una vida dedicada a la palabra y a la cultura de Jujuy

Pesar por la partida de Ricardo Martínez, periodista, docente y hombre de letras y del teatro.

Miércoles, 14 de octubre de 2026 00:54
EN FAMILIA | RICARDO MARTÍNEZ RECIBIÓ EL PREMIO SAN SALVADOR 2014, EN EL RUBRO LABOR PROFESIONAL.
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Familiares de Ricardo Martínez compartieron esta semblanza del eximio periodista: "Hay trayectorias que se miden en años de trabajo y otras que también se reconocen en las personas que ayudaron a formar, los espacios que contribuyeron a crear y las historias que hicieron visibles. La de Ricardo René Martínez reúne esas dimensiones. Periodista, docente y hombre de letras y de teatro, su recorrido forma parte de la vida cultural de Jujuy. A lo largo de ese camino, la generosidad ha sido una cualidad constante: la disposición a compartir lo aprendido, brindar su experiencia y acompañar a otros.

Su vínculo con el periodismo comenzó en el diario Pregón, de la mano del reconocido escritor y periodista Néstor Groppa. Aquellos primeros pasos marcaron el inicio de una dedicación sostenida a lo largo de décadas. Más tarde, integró el equipo que dio forma a la redacción de El Tribuno de Jujuy y fue su jefe de Redacción.

Tras un período de exilio en España, regresó al país y, con el retorno de la democracia, estuvo al frente de la agencia Télam en la provincia, una responsabilidad desde la cual contribuyó a llevar los acontecimientos y las voces de Jujuy al escenario nacional.

Durante muchos años se desempeñó como cronista parlamentario, cubriendo las sesiones de la Legislatura de Jujuy y acercando a la ciudadanía los debates y las decisiones de la vida institucional de la provincia. Entre las experiencias que recordaba con especial orgullo se encontraba la cobertura de la reforma de la Constitución provincial de 1986, un acontecimiento fundamental de la historia democrática jujeña que pudo seguir de cerca y contar desde su oficio. Su oficio le permitió también entrevistar a figuras por las que sentía una profunda admiración, como Jorge Luis Borges y René Favaloro. Esos encuentros ocupan un lugar especial en su trayectoria: oportunidades de conversar con personalidades que, desde la literatura y la medicina, dejaron una huella perdurable en la cultura y en la sociedad argentina.

Su afinidad con el pensamiento humanista de Silo constituye otra dimensión de su vida. En una entrevista publicada en 2022, ese vínculo aparece como una parte importante de su filosofía personal. La valoración de la dignidad humana, la no violencia y el respeto por la diversidad de ideas ofrece también un marco para comprender sus reflexiones sobre la sociedad y el ejercicio del periodismo.

En ese camino, la noticia fue también una forma de acercarse a las personas y comprender su tiempo. A través de su labor periodística acompañó los reclamos de madres y familiares de desaparecidos, cubrió sus primeras marchas en Jujuy durante los años ochenta y, más adelante, las audiencias de los juicios por delitos de lesa humanidad.

Uno de sus aportes institucionales más significativos fue su participación en las gestiones que dieron origen a la carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Jujuy. La historia de esa creación, recogida por la revista académica Viator de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, reconoce expresamente que la iniciativa surgió del Sindicato de Prensa de Jujuy, encabezado entonces por Ricardo Martínez como secretario general.

La iniciativa respondía a una necesidad concreta: ofrecer formación especializada en una provincia que carecía de esa alternativa universitaria y donde los trabajadores de prensa reclamaban oportunidades para capacitarse y obtener una titulación. Ricardo participó así en la transformación de una demanda del oficio en un proyecto educativo con alcance para toda la comunidad.

Ese proceso culminó en 1992 con la creación de la Tecnicatura y Licenciatura en Comunicación Social en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Unju. Su contribución permanece vinculada a la apertura de ese espacio, que amplió las posibilidades de formación de las generaciones de comunicadores jujeños. Es una parte fundamental de su trayectoria: haber trabajado para que el conocimiento y la experiencia del periodismo encontraran también un lugar en la universidad pública.

La docencia ocupa un lugar central en su trayectoria. Fundador y director del Instituto Superior de Periodismo de Jujuy (Deportea), dedicó muchos años a la formación de comunicadores. En sus reflexiones sobre la profesión aparecen convicciones claras: la responsabilidad de informar con veracidad, el respeto por las personas, la disposición a escuchar y la necesidad de cultivar la lectura. Esa relación con la palabra también encontró expresión en el teatro, donde desarrolló su faceta de actor y participó en la construcción de espacios para la creación artística. Junto con José Edmundo Asfora y José Luis Izquierdo, impulsó la fundación de la Cooperativa de Estudios Teatrales y Cinematográficos, Cetyc, posteriormente denominada Centro de Estudios Teatrales y Cinematográficos. La reseña histórica del teatro jujeño registra la actividad de esta agrupación en 1973, bajo la dirección de Asfora, y reconoce a los tres como impulsores de su fundación.

Su participación en esa experiencia lo inscribe entre quienes contribuyeron a crear y sostener espacios para la actividad teatral jujeña. Décadas después, la Casa de las Letras reconoció esa extensa trayectoria al incluirlo entre los referentes convocados para recibir un homenaje por el Día Nacional del Teatro en 2025.

Los reconocimientos recibidos expresan distintas facetas de esa vida de trabajo: la Medalla de Oro "Macedonio Graz", el premio "Al Maestro con Cariño" y el Premio San Salvador 2014, en el rubro Labor Profesional.

La trayectoria de Ricardo René Martínez permite reconocer el valor de quienes construyen cultura mediante una tarea cotidiana y persistente. Su aporte está en las páginas escritas, en los escenarios compartidos, en los espacios de formación que ayudó a crear y en las generaciones de periodistas que encontraron en él a un maestro.

Su nombre pertenece a la historia del periodismo y de la cultura de Jujuy: "Una historia hecha de palabras, de encuentros y de una vida dedicada a comprender, contar y enseñar".

Bohemia y una fina pluma

Caminar por la calles de nuestra San Salvador de Jujuy y conversando con Ricardo Martínez era ir a la par con verdadero libro abierto de vida. A cada opinión le daba su visión futurista y realista a la vez. Su pasión por el periodismo estuvo marcada por sus tres grandes referentes como Julio Cortázar y los escritores Néstor Groppa y Héctor Tizón, de ahí su entera dedicación por las letras en diversos medios de comunicación y especialmente en El Tribuno de Jujuy

El gran periodista fue un hombre de buen humor, caminar tranquilo y respetuoso de los valores y de ética total en su profesión, que supo transmitir a todos los colegas de las nuevas generaciones en todos los ámbitos de la prensa jujeña. Fue un periodista de consulta permanente de gobernadores, diputados, empresarios e incluso sindicalistas, virtudes que se destacaban a diario, especialmente en el recinto legislativo, donde supo tener una visión profesional que reflejaba en cada resumen de su redacción.

“Las tertulias”. Si hubo momentos en que disfrutaba, Ricardo Martínez, eran las reuniones, a las que llamaba “tertulias” en la esquina de Gorriti e Independencia, en lo de “Don Jacinto”, degustando las exquisitas empanadas del lugar. Ese era el punto de encuentro con amigos y colegas, al final de la jornada periodística para hacer un análisis. Muchos se daban cita en un ambiente de confraternidad y me recuerdan nombres como Raúl Noro, Jorge Calvetti, Abel “El Tigre” Velázquez, Martín Durbal Jorge, Tonino Casali, Juan Ljugnberg, don Lalo Carrillo, Roberto Domínguez, Guillermo Snopek, el fallecido exgobernador de Jujuy, Marcia Baranovsky. Encuentros de los que tuve el honor de participar.

Hoy resulta difícil despedir a un amigo, colega y gran profesor del periodismo en la provincia, porque ya no podremos leer sus artículos ni compartir sus análisis en un editorial, ni en sus apreciaciones verbales de la realidad social, económica y política de su Jujuy querida. Seguro que mis colegas de El Tribuno de Jujuy deben recordar los momentos vividos con Ricardo en la sala de redacción, donde solía ingresar y saludar uno por uno, luego ubicarse en su escritorio, en el que tenía como consulta un diccionario, la Constitución provincial y nacional y un libro de lectura que elegía, cómo otras de sus pasiones, leer.

Así lo recibíamos con un saludo a viva voz al gran “Cuchilla” Martínez, al Richard Clayderman cómo decía Laura e Irene Ballatore, al compañero de trabajo, con orgullo, al jefe de Redacción, pero sobre todo al amigo. Su elección de vida y profesional fue siempre el periodismo, más allá de sus logros, y recibido con medalla de oro como profesor de filosofía, sicología y pedagogía.

Lo que supo volcar en las aulas del recordado Deportea. Gracias maestro por tanta entrega y ejemplo del periodismo en la provincia y el país. Vamos a extrañar tus momentos de caminata por calle Iguazú y tu pasión por las compras en el mercado para degustar las ricas comidas que te recordaban en tus tiempos vividos en tu recordada España. (Julio Flores).

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