San Salvador de Jujuy vive hoy una de las jornadas más profundas de la Semana Santa. El operativo de ascenso al Cerro de la Cruz se inició bajo un horario estricto a las 6:00 de la mañana, recibiendo desde temprano a familias y peregrinos que se acercaron para cumplir con sus tradiciones, agradecer y elevar oraciones en un clima de recogimiento que se mantiene durante toda la tarde.
El programa de actividades continúa a las 14:00 con el rito de la Pasión de Jesucristo en la cima del cerro, un momento de especial conexión para los presentes. Más tarde, a las 16:00, la jornada se trasladará a la parroquia del barrio Mariano Moreno para la Pasión del Señor, dando paso luego al emotivo Vía Crucis de los jóvenes, que este año tiene su punto de partida en la capilla del barrio San Cayetano para recorrer las calles del sector.
En los alrededores, el paisaje se completa con la tradicional exposición de ermitas de centros vecinales, mientras que personal del SAME y de seguridad asiste a los caminantes que siguen transitando los senderos.
Debido a la gran concurrencia que se registra desde temprano, se mantienen los cortes de tránsito en República Dominicana y Colectora de Ruta 9, además de las restricciones de estacionamiento. Se recomienda a quienes asistan por la tarde llevar agua, usar calzado cómodo y evitar el encendido de velas para prevenir incendios.
Un día de devoción y entrega
En este Viernes Santo, el padre José Quispe, de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, destacó la masiva concurrencia de fieles que se acercan a vivir la jornada. “Tenemos una concurrencia masiva y estamos esperando a la gente que viene a encontrarse con Jesús. Esto es a lo que nos invita la Cuaresma: morir en lo malo para resucitar en lo bueno”, expresó.
Asimismo, informó sobre las actividades previstas para hoy: a las 14 horas se realizará la celebración de la palabra; a las 17, el Vía Crucis desde la parroquia, recorriendo los barrios Mariano Moreno y San Cayetano; y a las 20 horas, en el atrio parroquial, se llevará a cabo el Vía Crucis de los jóvenes vivientes.
“La gente viene con muchos pedidos; cuando prenden las velitas es para agradecer y se acercan con mucha entrega y devoción”, agregó.
Finalmente, el sacerdote reflexionó: “Debemos seguir a Jesús en todas partes, entregar nuestro corazón totalmente y no a medias, más en este mundo que está tan dividido. Que la Semana Santa nos enseñe a unirnos y a vivir en la misericordia”.