El siniestro vial ocurrido el pasado domingo en la Cuesta de Lipán sumó un nuevo y dramático capítulo en las últimas horas. Fuentes del Hospital Pablo Soria confirmaron que Lorena Paola González, de 33 años, una de las víctimas que permanecía internada en la Unidad de Terapia Intensiva, presenta muerte cerebral. La joven es hija de Silvia Rosana Amaro, la turista de 58 años que perdió la vida en el momento del accidente.
El trágico suceso tuvo lugar el domingo 16 de agosto por la tarde, a la altura del kilómetro 30 de la Ruta Nacional 52, cuando la Toyota SW4 en la que viajaban cinco miembros de una familia se desbarrancó aproximadamente 80 metros. Los otros cuatro ocupantes fueron trasladados de urgencia al centro asistencial capitalino.
Los protagonistas y el recorrido
La familia es oriunda de Alejandro Korn, una localidad del partido de San Vicente, en la provincia de Buenos Aires. Según se informó, los viajeros eran Narciso González (60), Silvia Rosana Amaro (58), sus hijos Favio Hernán González (31) y Lorena Paola González (33), y Augusto Coda (34), pareja de Lorena.
El grupo había llegado al norte argentino con la intención de conocer los atractivos turísticos de Salta y Jujuy, por lo que alquilaron la camioneta para recorrer la región. El domingo transitaban por la Ruta 52 con rumbo a la Puna jujeña cuando ocurrió el siniestro.
Estado de salud de los sobrevivientes
En cuanto al parte médico, se informó que Silvia Rosana Amaro falleció a raíz de las graves lesiones sufridas por la caída. Su hija Lorena, que desde el primer momento presentaba el cuadro más delicado, sufrió un traumatismo encefalocraneano grave, traumatismos de tórax y abdomen y pérdida del conocimiento.
Respecto de los otros sobrevivientes, Favio González se encuentra estable, con una subluxación en el tobillo izquierdo y una fractura de húmero. Augusto Coda también está fuera de peligro, aunque sufrió fractura de húmero, traumatismo encefalocraneano moderado y un neumotórax derecho que requirió tratamiento pleural. Narciso González, por su parte, presentó una diástasis de pelvis y traumatismo facial, pero mostró una evolución favorable respecto al cuadro inicial.