Con profunda alegría distintas comunidades de Salta y Jujuy se unieron para compartir la ordenación sacerdotal de Miguel Ángel Flores, de la Orden de los Canónigos Regulares de Letrán, en la parroquia Medalla Milagrosa de la vecina provincia.
La ceremonia fue encabezada por el arzobispo de Salta Mario Cargnello, quien en su homilía destacó que la vocación religiosa "es un misterio en que Dios toma a un cristiano y lo marca, lo atraviesa para que sea su amigo y sirva al bien de todos sus hijos". Destacó que la ordenación coincidiera con la fecha de la conversión y bautismo de San Agustín, quien es inspirador de los lateranenses y un buscador de la sabiduría.
Monseñor Cargnello dijo que en el corazón de San Agustín había una búsqueda sincera de la verdad y trajo a colación que "hoy uno de los grandes problemas es dónde está la verdad ante tanto choque y falta de paz".
Y exhortó al nuevo presbítero a "que puedas ser feliz en tu fidelidad y fiel en tu felicidad".
Miguel Angel Flores, conocido por sus amigos y comunidad como "Chino", nació en 1989 en San Antonio de los Cobres (Salta) y su formación religiosa comenzó en el seminario de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús en el barrio Mariano Moreno de la capital jujeña, luego siguió por Brasil y Salta.
El 24 lo acompañó una delegación de la comunidad jujeña así como el párroco de Sagrado Corazón padre Javier Andrés Torres CRL y el Provincial padre José Guillermo Quispe CRL. Sus madrinas de seminario oraron por su misión y servicio.