El sol recién comenzaba a asomarse entre los cerros, el viento cortaba la piel y el Pucará de Tilcara amanecía casi vacío. Era la mañana del 30 de abril de 1986. En ese entonces, el turismo masivo no había llegado a esas alturas. Por el puente principal del pueblo ingresaron tres remises: era la primera y única vez que Soda Stereo pisaba Tilcara. Pero lo que hicieron allí los convertiría, sin proponérselo, en una suerte de “embajadores de la música” de una tierra que quedaría para siempre asociada a su nombre.
El director Alfredo Lois tenía en mente registrar el próximo videoclip del grupo. La letra de Gustavo Cerati lo había atrapado: “Yo / caminaré entre las piedras / hasta sentir el temblor / en mis piernas (…) Estoy sentado en un cráter desierto / sigo aguardando el temblor / en mi cuerpo (…) Sé que te encontraré en esas ruinas”. No había mejor escenario que aquella fortaleza construida por los omaguacas. El propio Cerati lo confirmaría después: “’El Temblor’ está inspirada sobre una idea que yo ya tenía en paisajes que conocí de chico del Noroeste argentino”.
La filmación fue una postal de otra época. Lois recorrió a pie el lugar maquetando escenas; la maquilladora Alejandra Boquete preparaba actores en un hostal del pueblo; Zeta Bosio atravesó el caudal del Río Guasamayo; y una carretilla de un carrero se transformó en el soporte móvil de la cámara. Todo sin permisos burocráticos, solo con la palabra y el visto bueno del encargado del acceso. Las puertas del Pucará se mantuvieron abiertas al público. Incluso, Lois tuvo que interrumpir amablemente a algún turista despistado que se cruzaba frente al lente.
Pero uno de los momentos más recordados nació del azar. Cerca del final de la jornada, luego de más de tres horas de grabación, el director reparó en un niño que merodeaba intrigado entre los equipos. Se llamaba Ángel Norberto Serapio, tenía cinco años y había ido a “chismosear” porque un amigo de su hermano le dijo que había “gente con equipos raros actuando arriba”. Lois lo miró, tuvo una idea que no estaba en el guion, y le propuso caminar junto a los tres músicos cuesta abajo. Ángel aceptó. Su pago: caramelos para él y sus amigos.
Hoy, Ángel tiene 44 años. Trabaja por la mañana en un instituto de Tilcara y por la tarde vende artesanías frente al acceso principal del Pucará. Recién en 2006, cuando en su oficina estrenaron conexión a internet y vieron el video en YouTube, sus compañeros pudieron creer la historia. “No teníamos idea qué estábamos haciendo ni mucho menos con quiénes. No los conocíamos”, recuerda.
A 40 años de aquella jornada, el videoclip de “Cuando Pase el Temblor” acumula millones de reproducciones en YouTube. En su momento, significó un quiebre en la producción audiovisual del rock latinoamericano: Soda Stereo se convirtió en la primera banda de la región en rotar diariamente en MTV. Y Tilcara, con sus ruinas, su cráter desierto y aquel temblor que todavía se siente, quedó grabada para siempre en la memoria colectiva.