Más digno de un restaurante o un espacio de café concert, el espectáculo de Ezequiel Campa, "Dije un chiste", llegó a Jujuy. Es que se trata de una puesta sencilla, que quizás -y sólo a mi entender- no condice con los terciopelos rojos de la sala mayor del coliseo jujeño, nuestro querido Teatro Mitre.
El actor y comediante se mueve con mucha facilidad por diversos temas, y tal como dejó entrever en notas previas a su arribo a Jujuy, el título es solo un detalle, no es un tema de este nuevo show, porque Campa habla de todo un poco. Sin dudas, el gran acierto es lograr que cada espectador se identifique son sus experiencias, con el cirujano, con el perro, con el veterinario, con la muerte, y entonces todos nos reímos, porque sí, nos pasó, pero hay cosas que no contamos.
Con mucha ductilidad y tranquilidad, va contando experiencias. Vestido muy sencillamente y cómodo, y con tan solo una mesita donde apoya la botella de agua -cada trago es el separador de un tema a otro- y alguno que otro papel.
El público lo siguió y se rió bastante. El humor está muy bien logrado, la comicidad, el trato, la entrega, no tienen desperdicio. Si bien un espectáculo de stand up, como el de Campa, no requiere demasiado vestuario y nada de escenografía, el hecho de llegar a una sala principal, quizás lo haría meritorio de un poquito más de esfuerzo de producción (¿iluminación quizás?). Es solo un detalle que salta a la vista.
Sin dudas el humor, también es siempre un vehículo de reflexión sobre algunas cosas que a diario pasamos por alto, y eso es otro punto a favor del show, por ejemplo cuando habla del caso Barreda, y la forma en nuestro país de llegar a ser famoso y recodado.