El Mundial entró en su fase de máxima ebullición y mañana Dallas será testigo del primer gran clásico europeo en los octavos de final. España y Portugal paralizarán al planeta fútbol en un duelo de pronóstico reservado, donde la paridad absoluta promete noventa minutos de pura tensión táctica. El equipo de Luis de la Fuente llega a este cruce con el ánimo en alza tras el contundente 3 a 0 sobre Austria; una victoria que sirvió para tomar más confianza.
Sin embargo, las últimas horas en el búnker español trajeron la primera gran preocupación de la semana. La incógnita de la concentración pasa por la salud de Nico Williams; el extremo del Athletic Club encendió las alarmas al entrenar diferenciado por molestias físicas, transformándose (otra vez) en la principal duda del míster riojano.