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El “lobo” masticó bronca sobre el final en el clásico

Gimnasia lo ganaba con gol de Gallardo, pero Birge puso el 1 a 1 sobre el cierre del partido. El equipo jujeño fue más, pero no supo cerrarlo. Igual sumó y sigue siendo único líder.
Domingo, 24 de mayo de 2026 23:52
CON CONVICCIÓN | FRANCISCO MOLINA ENCARA RUMBO AL ARCO DEL "ALBO" SALTEÑO.

El clásico del Norte reeditó una nueva página de su rica historia anoche en Salta, en un encuentro que tuvo todos los condimentos típicos de estos enfrentamientos de alto voltaje. Por la fecha 15 de la Primera Nacional, Gimnasia y Esgrima estuvo a solo unos minutos de llevarse un triunfo heroico, pero Gimnasia y Tiro reaccionó en el epílogo y empató. De todas maneras, el equipo de Pellerano sigue mandando en solitario en la Zona B.

La previa del encuentro no estuvo exenta de tensiones. El pitazo inicial de Bruno Amiconi se vio demorado unos minutos debido a serios incidentes en los accesos entre las fuerzas policiales salteñas y la hinchada de Gimnasia. En los primeros 15', el trámite se presentó sumamente parejo. El conjunto salteño intentó adueñarse de la posesión del balón, aunque careció por completo de profundidad en la ofensiva como para inquietar al golero Álvarez. Con el correr de los minutos, el planteo de Hernán Pellerano empezó a dar frutos: el "lobo" le fue quitando la pelota al local de manera paulatina. Ante la fluidez del mediocampo jujeño, los dirigidos por el "Vasco" Azconzábal se vieron obligados a recurrir a las faltas sistemáticas para frenar los avances "albicelestes". Los de barrio Luján terminaron mejor plantados la primera mitad, mereciendo algo más de ventaja, aunque con la deuda pendiente de ser más punzantes y eficaces dentro del área rival.

DAVID GALLARDO

El inicio del complemento no mostró su mejor versión futbolística. El juego se tornó trabado y deslucido, lo que obligó a Pellerano a mover el banco de suplentes de inmediato buscando frescura: mandó a la cancha a Paradela y a Cachi para reactivar el ataque. La apuesta táctica dio sus frutos a los 21 minutos, desatando el delirio de los jujeños: tras un preciso centro enviado desde la banda derecha Gallardo apareció de manera sorpresiva por el segundo palo y, con un remate certero y letal, infló la red para decretar el 1 a 0.

El impacto del gol golpeó con dureza al "albo", que deambuló sin ideas en el terreno de juego durante un largo bache y no lograba hilvanar jugadas de peligro. Sin embargo, cuando el partido ya ingresaba en su epílogo, a los 45 minutos llegó el baldazo de agua fría. En una de las últimas arremetidas del "albo" salteño, Birge capturó un balón clave y firmó el agónico empate definitivo.

Caravana “albiceleste”

Para el pueblo “albiceleste” no fue un domingo más. Este clásico se vivió con el sabor especial de esos partidos que el hincha jujeño siempre espera y le encanta jugar; duelos históricos que durante mucho tiempo quedaron bajo llave debido a que los equipos salteños transitaban por categorías inferiores.

Por eso, volver a cruzarse con Gimnasia y Tiro -al igual que se siente la previa cuando toca enfrentar a Central Norte o Juventud- reactivó una mística regional única. El periplo comenzó temprano en la mañana para cubrir el trayecto hacia la capital salteña. Cerca del mediodía, las camisetas y banderas de Gimnasia de Jujuy le dieron color a los bares de la plaza principal y al shopping, donde los hinchas compartieron el almuerzo antes de trasladarse en caravana hacia el estadio. Ya instalados en la popular y platea visitante, el aliento se hizo sentir desde temprano.

El primer gran momento de la tarde ocurrió cuando la tribuna divisó en el campo de juego a Mario Lobo. El máximo ídolo de la institución y actual dirigente, quien acompaña a la delegación, recibió una ensordecedora ovación de su gente, uniendo rica historia del club con este presente del plantel.

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