El contrato de Zeballos con la institución de la Ribera finaliza en diciembre de 2026. Esta situación coloca al club en una posición de vulnerabilidad legal: según la normativa de la Fifa, a partir de junio el jugador tendrá la libertad de comenzar a negociar con cualquier otro equipo para incorporarse como agente libre una vez terminado su vínculo, sin dejar rédito económico a Boca.
Para evitar que el talentoso extremo de 24 años emigre con el pase en su poder, el Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, optó por buscarle una salida económica lo antes posible.
Zeballos, quien irrumpió en la primera división como una de las promesas más brillantes de las categorías formativas, tuvo una trayectoria marcada por la mala fortuna en lo físico. Sus recurrentes lesiones (incluidas fracturas y rupturas de ligamentos) le impidieron tener la continuidad necesaria para asentarse como titular indiscutido, a pesar de su innegable desequilibrio individual.
Con esta decisión tomada, se espera que en las próximas semanas comiencen a llegar ofertas, posiblemente desde el fútbol del exterior (Brasil, México o la MLS).
La salida de Zeballos marcaría el fin de una era para los juveniles de la "reserva" que ilusionaron a los socios.