Una vida, una historia. El Club Unión Calilegua ayer celebró 88 años como institución deportivo conteniendo niños, jóvenes y adultos con diferentes logros, también lamentos pero sin dan brazo a torcer y seguir vigente en la competencia en la Liga Regional de Fútbol.
En el posteo de la fanpage oficial del "lobo" calilguense, expresaron que: "El corazón del barrio se viste de gala. Hay paredes que no solo sostienen techos, sino que resguardan suspiros, gritos de gol y el eco de melodías que el tiempo no ha podido borrar. Hoy, el Club Unión no cumple simplemente un año más; celebra 88 vueltas al sol siendo el refugio, la casa y el orgullo de nuestra comunidad. Un escenario de mil historias. Al cruzar el umbral de nuestra puerta esa que siempre, sin distinción, ha permanecido abierta para todos es imposible no sentir el peso de la historia. El rugido del tablón: Por supuesto, está el fútbol. Ese sentimiento inexplicable que nos hace sufrir y gozar bajo el sol o la lluvia. Esos colores que son la herencia de abuelos a nietos. Pero el Club Unión es mucho más que una pelota rodando. Son las tardes de bailes familiares de carnaval, donde el club se perfumaba de fiesta y las parejas sacaban viruta al piso. Eran esos encuentros donde los vecinos dejaban de ser conocidos para volverse familia bajo ese majestuoso tinglado. El punto de encuentro de las reuniones vecinales a los distintos torneos, básquet, vóley, las recordadas olimpiadas barriales. Aquí se forjaron amistades que duran toda la vida y se sellaron pactos de lealtad en cada encuentro compartido. Ochenta y ocho años no se construyen solos. Se levantan con manos callosas, con tiempo robado al descanso y con una pasión que no entiende de razones. A los que ya no están: Hoy elevamos una mirada al cielo. Ustedes son los cimientos invisibles sobre los que caminamos. Gracias por haber soñado este club cuando solo era un anhelo y por haber dejado el alma en cada ladrillo. A los que pusieron su granito de arena, a cada socio, a cada colaborador, a los que vendieron una rifa, a los que pintaron una tribuna o prepararon un buffet. Ustedes son el motor que mantiene viva la llama. Gracias por entender que el club se saca adelante entre todos, con el esfuerzo silencioso de los que aman estos colores. El Club Unión es un organismo vivo que respira gracias a cada uno de ustedes. Cumplir 88 años es un recordatorio de que somos resiliencia, alegría y pertenencia. Sigamos manteniendo las puertas abiertas. Sigamos permitiendo que los niños corran por sus pasillos y que los abuelos encuentren su lugar de charlas eternas. Porque mientras haya un corazón latiendo bajo este techo, el Club Unión seguirá siendo, sencillamente, nuestro hogar. íFelices 88 años!".