Soledad Silveyra atraviesa un nuevo momento de preocupación luego de sufrir una fuerte caída en su casa que le provocó una fractura de pelvis. La actriz permanece internada en el Sanatorio Otamendi, donde los médicos determinaron que, por el momento, no será necesario realizar una intervención quirúrgica, pero la recuperación será extensa.
Según explicó su hijo Baltazar Jaramillo en declaraciones televisivas, Silveyra deberá permanecer al menos 45 días en reposo para recuperarse de la lesión. “Mamá está bien”, aseguró Baltazar al referirse al estado actual de la actriz y llevar tranquilidad a sus seguidores.
El hijo de la actriz confirmó que los profesionales decidieron evitar la cirugía. “Porque se rompió la pelvis y no se opera”, explicó al referirse al tratamiento indicado.
El reposo será uno de los principales desafíos para la actriz, especialmente por su personalidad y su costumbre de mantenerse activa. “Es una paciente complicada para que esté 45 días en cama”, admitió su hijo.
Si bien la fractura le provocó fuertes dolores, Baltazar aseguró que su madre se encuentra bien en términos generales. Sin embargo, reconoció que el momento no está siendo sencillo para ella. “Está re enojada consigo misma; no hace caso. Está bien, le dolió mucho y está de pésimo humor, pero está bien de salud”, contó.
La caída ocurrió el domingo en la vivienda de la actriz y, después del accidente, se comunicó con uno de sus hijos. Posteriormente, fue trasladada al Sanatorio Otamendi, donde le realizaron los estudios correspondientes.
En un primer momento había trascendido que la intérprete tenía una lesión en la zona de la cadera y que podía llegar a necesitar una operación.
Sin embargo, con el avance de los estudios y la evaluación de los especialistas, el diagnóstico fue precisado: se trata de una fractura de pelvis que no requiere cirugía. El tratamiento indicado consiste en reposo y controles médicos durante un período estimado de 45 días.
El cuadro actual de Silveyra se suma a un problema de salud que la actriz ya había expuesto hace poco más de un mes, una trocanteritis que arrastraba desde hacía seis meses. La patología, que inflama los tendones de la cadera, le generaba un dolor intenso al caminar, subir escaleras o permanecer acostada de costado.