Un insólito encuentro en Brasil generó sorpresa cuando una mujer creyó estar frente a un “lobizón” que podía atacarla. Sin embargo, el extraño animal que apareció frente a ella era en realidad un aguará guazú, una de las especies más llamativas de la fauna sudamericana.
El animal, conocido en Brasil como lobo-guará, se caracteriza por sus largas patas, su pelaje rojizo y su particular silueta, que puede resultar intimidante cuando se lo observa de noche.
A pesar de su apariencia, el aguará guazú es un animal tímido y generalmente evita el contacto con las personas. Es omnívoro y se alimenta de pequeños animales, aves, insectos y frutos.
La confusión tampoco es nueva: por su aspecto y sus hábitos nocturnos, la especie fue históricamente relacionada con la figura del lobizón en distintas regiones de Sudamérica.
Actualmente, el aguará guazú enfrenta amenazas como la pérdida de su hábitat y la persecución humana, por lo que su conservación es una preocupación en varios países de la región.