Bruno Romero, el abogado defensor de los chaqueños Darío Godoy Ojeda y Darío Godoy Florentín (padre e hijo) imputados por el femicidio de la joven jujeña María Luz Herrera Leaño, cuestionó la forma en que se desarrolló la investigación en torno al crimen, de la joven desaparecida en septiembre de 2023 y sostuvo que "las sucesivas modificaciones de la imputación no estuvieron acompañadas por nuevas pruebas que permitieran sostener la acusación contra sus representados".
El abogado defensor Bruno Romero dialogó con los medios locales y cuestionó las nuevas readecuaciones de la investigació
"Arrancamos con un primer hecho en 2023 y después se fueron dando las readecuaciones", explicó Romero, quien consideró que, en lugar de fortalecerse la hipótesis acusatoria, fueron desapareciendo elementos que inicialmente formaban parte de la imputación.
En ese sentido, se fijó fecha para el 7 de septiembre para una audiencia en que la defensa planteará la nulidad de la última readecuación.
Según explicó el abogado Romero, la investigación atravesó tres readecuaciones del hecho. La primera hipótesis ubicaba el supuesto homicidio en determinadas fechas y lugares y sostenía que Darío Godoy Ojeda habría dado muerte a María Luz Herrera para posteriormente trasladarla en una camioneta.
Romero cuestionó que ese vehículo haya sido sometido a distintas pericias sin que, según afirmó, se encontraran rastros de ADN u otros elementos que vincularan a María Luz con el rodado.
Uno de los principales cambios se produjo respecto del supuesto mecanismo de muerte. El abogado recordó que en una de las anteriores readecuaciones se había planteado que la joven habría sido asesinada de un disparo de arma de fuego. Sin embargo, señaló que esa hipótesis fue retirada en la última modificación. También habría desaparecido de la imputación el arma que inicialmente formaba parte de la investigación.
Romero cuestionó además que el arma secuestrada sea una escopeta calibre 20, mientras que la hipótesis anterior hacía referencia a un rifle calibre 22. Según sostuvo, tampoco se habría determinado mediante una pericia si la escopeta secuestrada estaba en condiciones de haber sido utilizada para efectuar un disparo.
Según el letrado, la Fiscalía sostiene actualmente que Darío Godoy Florentin habría provocado la muerte de María Luz Herrera en circunstancias que aún no estarían determinadas con precisión respecto del lugar y la forma.
En cuanto a su padre, Romero sostuvo que la participación que se le atribuye es la de partícipe necesario, a partir de la presunta entrega de la llave de la camioneta a su hijo.
El abogado cuestionó esta imputación y sostuvo que su defendido no habría tenido contacto personal con su hijo durante los días en los que, según la hipótesis fiscal, habría ocurrido el hecho.
Además del planteo de nulidad que será analizado en la audiencia del 7 de septiembre, Romero informó que presentó un escrito solicitando el sobreseimiento definitivo de ambos imputados.
El defensor reconoció que no espera que el pedido sea resuelto favorablemente en esta instancia, pero sostuvo que considera necesario dejar planteados los cuestionamientos sobre el desarrollo de la investigación. "Estamos por cumplir tres años de detención sin saber qué es lo que pasó", afirmó Romero, al referirse al tiempo que llevan privados de su libertad sus representados.
La defensa sostiene que ambos mantienen su situación de inocencia y que, ante la falta de elementos que permitan sostener la acusación en los términos actuales, corresponde revisar las medidas adoptadas durante la investigación.
La audiencia del próximo 7 de septiembre será un nuevo capítulo de una causa que lleva casi tres años de ocurridos los hechos.
Se trata de uno de los últimas medidas judiciales, antes de que la causa sea formalmente elevada a juicio oral y público.