Familiares y amigos de Lautaro Flores, asesinado de una puñalada, movilizaron por la capital jujeña pidiendo justicia. El joven, que esperaba el nacimiento de su hijo este mes, intentó detener una pelea y fue apuñalado por una mujer, que se encuentra detenida e imputada por el crimen.
La concentración tuvo lugar la tarde de ayer en la excasilla de turismo del acceso sur capitalino, recorrió la avenida General Savio y culminó en la plaza Belgrano del microcentro. Los allegados de Lautaro marcharon con cartelería, fotos, globos e instrumentos musicales que acompañaron el pedido de Justicia.
Frente a la Casa de Gobierno, Jorgelina Soto, madre de Lautaro, mencionó a este matutino: "Queríamos salir a pedir Justicia para que esto no quede en la nada. Nos duele porque es mi hijo, es hermano y amigo. A parte era un joven de 20 años que tenía toda una vida por delante".
Durante el dialogo también recordó el duro momento en que tomó conocimiento del deceso de su hijo. "Cuando falleció el lunes a la madrugada (por el pasado 27 de julio), yo estuve en shock total, no caía del fallecimiento de mi hijo. Mi hija estuvo moviéndose por todos lados, hasta que pasaron cuatro días y pudimos obtener el cuerpo de mi hijo", dijo.
La mujer agregó que "en ese contexto nos enteramos que había una mujer que se había entregado". Al ser consultada si es que Lautaro conocía a la inculpada, identificada como Micaela Rivadeneira, mencionó que no. "Como la cancha esta dividida por lobo sur, norte y demás, lo que tengo entendido es que esta chica iba a la lobo norte, mi hijo a la lobo sur".
"Mi hijo tenía una vida por delante, estaba por ser papá, este mes tenía previsto el nacimiento de su hijo", lamentó con profundo dolor. "Mi hijo era conocido en todos lados por ser una buena persona, respetuoso, siempre estaba predispuesto a todo. Cuando lo llamaban desde los colegios para ir a tocar iba. Iba los domingos a la cancha cuando jugaba el lobo", recordó al referirse a Lautaro.
Sobre el caso
Cabe recordar que el crimen ocurrió el domingo 26 de julio, sobre un tramo de la avenida Párroco Marshke del barrio capitalino 1° de Marzo, donde Lautaro Flores intervino con la intención de separar una pelea entre dos mujeres.
Fue en esas circunstancias que recibió una herida de arma blanca en el tórax y fue trasladado de urgencias por medios particulares al hospital "Pablo Soria", donde falleció durante la madrugada siguiente como consecuencia de las lesiones sufridas.
Posteriormente, los resultados preliminares de la autopsia arrojaron que la causa de muerte fue un shock hemorrágico provocado por una herida que comprometió el miocardio. El examen determinó que la víctima presentaba dos lesiones en el corazón, una de ingreso y otra de egreso.
La causa tiene como única imputada a Micaela Rivadeneira por el delito de "homicidio simple". La inculpada se encuentra detenida con prisión preventiva, tras presentarse de manera espontánea en una sede policial junto a su representante legal.