Jorge Nicolás Romero, condenado a cadena perpetua por el femicidio de Natividad Cañizares (68), solicitó la prisión domicilia por la enfermedad que cursa. La situación generó preocupación en la familia de la víctima, que teme las consecuencias de que el femicida esté en su casa. El condenado, el 12 de febrero de 2024 había desobedecido la medida perimetral que tenía al momento de asesinar a puñaladas a la víctima cerca de la vivienda donde residía, en el barrio capitalino de Santa Rita.
Ayer el Juzgado de Control en lo Penal, desde las 8.30 realizó una audiencia remota tras el pedido de la defensa de Romero del beneficio de la prisión domiciliaria. De acuerdo a las fuentes consultadas por este diario, el magistrado Salvador Gustavo Ortiz no dispuso dar lugar a la medida aún.
En cambio, el juez Ortiz solicitó que se realice una junta médica de los profesionales del Poder Judicial, quienes tendrán a cargo la evaluación de la salud del solicitante para tener un informe que le permita tomar una decisión en las próximas semanas.
Cabe recordar que el 14 de octubre pasado Jorge Romero, en un juicio abreviado, recibió la pena de cadena perpetua, por los delitos de "lesiones leves agravadas por violencia de género, amenazas coactivas, violación de domicilio, amenazas y homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, y desobediencia judicial, todo en concurso real". A esa instancia el condenado llegó en prisión preventiva.
En ese contexto, la misma fuente le confió a este matutino que en caso de obtener la prisión domiciliaria, Romero habitaría la casa de su hija, en el barrio capitalino de Malvinas. Un sector cercano a la casa de la víctima. Sin embargo, en una futura audiencia el magistrado quiere entrevistar a la mujer. Esto se debe a lo que este diario pudo saber con respecto a la convivencia, ya que la hija del condenado denunció por hechos de violencia a su padre, antes del femicidio que éste perpetró.
Preocupación
El posible beneficio judicial para Jorge Romero generó en los últimos días preocupación en el entorno de la familia de la víctima. Por eso, El Tribuno de Jujuy se comunicó en exclusiva con Gladis Maraz, hija de Natividad Cañizares, para conocer lo que siente ante lo que pueda determinar la Justicia jujeña.
"Es una prisión perpetua y lo ideal sería que siempre esté preso por su peligrosidad, porque a él (Romero) no le importa la vida. Si no le importó la vida de quien decía que amaba, supuestamente, imaginate el resto", razonó la entrevistada.
Si se tiene en cuenta lo peligroso que podría representar la libertad del condenado, a eso hay que agregarle el conocimiento que tiene de la familia de Cañizares. "Esta persona tenía una perimetral con mi mamá y si le dan el beneficio de la libertad mi vida cambia, ya me tengo que empezar a resguardar de no cruzarme con esta persona. Si a él no le importa la vida de nadie, no solamente por mí. Hasta por su propia hija, es peligroso y tienen que saberlo. Si la Justicia le da ese beneficio, la sociedad tiene que saber que hay una persona peligrosa afuera", resaltó Maraz.
Un detalle, entre otros, que se tuvo en cuenta en el momento de la sentencia es la referida a la "desobediencia judicial", que constaba en la acusación formal durante la etapa de investigación. Por eso es necesario traer a la memoria que el femicida Romero había violado la perimetral que regía para que no se acercara físicamente a la víctima ni tampoco que entablara algún tipo de comunicación con ella, por ejemplo, mediante mensajes telefónicos.
Recuerdo
El pasado miércoles 12 de agosto se cumplió un año y diez meses del asesinato de Natividad Cañizares, situación que perdura en la memoria de los seres queridos, como Gladis Maraz, su hija y quien levantó la voz para reclamar justicia. También lo hizo en esta oportunidad.
"Hoy estoy al cuidado de mis hijos y les tengo que seguir hablando que en el mundo hay cosas lindas, personas buenas y que se le dé el beneficio a una persona así, uno cómo se lo explica a los hijos, a los nietos de mi mamá. Eso no es justicia para nosotros. Justicia es que cumpla su condena", destacó.
"Recién pasé un cumpleaños sin mi mamá. Ella era una persona tan saludable que lo que menos íbamos a pensar era que se vaya así. Esa decisión la tomó esa persona que está ahí y se merece que esté privada de su libertad para proteger a la sociedad", agregó la entrevistada a este diario.
En una muestra de deseo de poder tenerla con ella y su familia, Maraz se imaginó que "ojalá mi mamá pudiera pedir permiso para ver a su familia, pero bueno, no se puede", deslizó con resignación.
En la comunicación hubo espacio para que la entrevistada reconozca la labor de asesoría que tuvo y tiene desde el Consejo Provincial de la Mujer e Igualdad de Género. "Estoy muy agradecida con el doctor Fernández. Ellos me contienen un montón. Cada vez que necesito sacarme una duda, ellos están para mí, así que estoy muy agradecida con el Consejo de la Mujer. Ellos hacen un gran trabajo", cerró.
Un hombre despiadado que le había jurado la muerte
De acuerdo a la requisitoria de la Fiscalía, el femicidio ocurrió el sábado 12 de octubre 2024, cuando Natividad Cañizares salió de su casa en el barrio Santa Rita de la capital provincial. La víctima se dirigió a escasas cuadras para comprar lo que luego iba a cocinar, ya que estaba por almorzar con uno de sus hijos que la aguardaba en el domicilio.
En ese contexto alrededor de las 12.30 Cañizares, de 68 años, fue interceptada por su expareja Jorge Romero, en el cruce de las calles Burela y Pablo Arroyo. Fue entonces que la mujer recibió varias puñaladas en el tórax y luego la trasladaron de urgencia al hospital "Pablo Soria", aunque más allá del esfuerzo del personal médico para estabilizarla, falleció.
Además, se supo mediante testimonios de testigos, que debido al pedido de auxilio de la mujer los vecinos salieron a brindarle ayuda. Al acusado no lo lincharon, aunque lograron reducirlo mientras dieron alerta a la Policía. Así fue que no logró darse a la fuga y en un primer momento lo llevaron a la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional 1 de la Policía de la Provincia.
Días antes, el 23 de septiembre, Cañizares había denunciado a Romero por violencia de género. Luego, cinco días más tarde, realizó otra denuncia en la sede policial. Por esa razón, existía la medida perimetral antes mencionada.
Como si se tratara de una coincidencia macabra, la víctima tenía turno con el psicólogo para el 15 de octubre. Sin embargo, ese día se llevó adelante la autopsia al cuerpo de la mujer en la morgue judicial de Alto Comedero. La misma confirmó que el deceso fue provocado por el feroz ataque del agresor.