Una mujer y su hijo fueron desalojados de la vivienda en la que residían en el barrio San José, de la ciudad de Palpalá. No obstante, de acuerdo a la información recabada por este medio de comunicación, podría tratarse de una estafa en la venta del inmueble.
Ayer cerca del mediodía, el mencionado sector barrial palpaleño se vio sorprendido por el despliegue de integrantes del Cuerpo de Infantería de la Policía y de una ambulancia del Same en las inmediaciones de la calle Tres Cruces, entre Susques y Santa Catalina.
Por esa razón, El Tribuno de Jujuy concurrió al lugar indicado para dialogar con la abogada de la mujer que, en ese momento, se encontraba en el interior de la vivienda mientras sacaban sus pertenencias. "La señora que vive acá tiene un cierto retraso madurativo, se llama Nilda Rojas (56). Tiene un hijo, Pablo Méndez (23), que tiene CUD (Certificado Único de Discapacidad)", comenzó la letrada Patricia Flores.
"La señora Nilda fue estafada por una persona que conoce desde la infancia, llamada Lidia Terán, quien aprovechándose de que ella no conoce papeles, es muy confiada, muy inocente; le firma los papeles, entre ellos una cesión de derechos y acción hereditaria. Este terreno le pertenece al padre de ella (de Rojas), y es la única heredera por ser la única hija", sostuvo la profesional acerca de los meses previos al desalojo que ayer desde la mañana se llevó adelante en el barrio San José, de Palpalá.
Con respecto a la relación preexistente, este medio de comunicación pudo saber que ambas mujeres se conocen desde que eran niñas, ya que se criaron juntas. Por esa razón, tanto Rojas como Terán, se llaman de primas.
"Esa señora le hace firmar ante un escribano público un instrumento de cesión de derechos y acción hereditaria por 8 millones de pesos, que jamás recibió Rojas. Con eso la señora Terán inicia el sucesorio y es declarada heredera de todo lo que le corresponde a Lidia", continuó su explicación Flores.
Promesas
En la continuidad del relato, la abogada narró una serie de promesas que recibió de parte de su "prima", para convencerla de firmar la documentación pertinente. "Le dice: 'firmá estos papeles y yo te voy a conseguir un plan del Ivuj (Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy), vamos a arreglar tu casa o, de última, vamos a venderla y te compramos una casa mejor'. Van, firman los papeles el año pasado y este año, en febrero, le dice 'ya conseguí plata para arreglar tu casa, vámonos. En el fondo de mi casa tengo una pieza, vámonos ahí'".
"Hay un cierto retraso, pero nunca nadie le pidió un CUD", agregó Flores, con respecto a Nilda Rojas. De acuerdo a los vecinos que conocen la situación, la mujer tiene turnos con un psicólogo y un psiquiatra en las próximas semanas para poder tramitar el CUD. Este diario dialogó con los habitantes de las cercanías, quienes aseguraron que madre e hijo residían en una vivienda muy precaria y sobrevivían con muy bajos ingresos, principalmente de la asignación por discapacidad del joven de 23 años.
Además, la compradora del terreno le habría prometido la gestión de planes sociales y de una vivienda. "'Ella dijo que vendió mi casa y me compró un terreno'. Pedimos la cédula parcelaria y vimos que sigue estando a nombre de su papá, entonces se volvió a su casa. Hay una medida de resguardo de domicilio para que Terán no pueda entrar acá. En base a eso, hubo una intimación de desalojo hace dos semanas, aproximadamente. Hablé con el fiscal, vimos la posibilidad, pero en una semana es imposible para mover", aseguró la profesional, en relación a poder posponer el desalojo.
"Ella quedó en la calle, literalmente. Ahora pedí una audiencia, que va a ser el viernes que viene. La idea es poder llegar a un acuerdo y no dejarla en la calle a la señora", cerró la letrada en declaración a este diario.