Después de seis meses de investigación, Gendarmería Nacional desarticuló una organización familiar dedicada al tráfico de cocaína que operaba entre nuestra provincia y Salta.
Es el resultado de seis meses de investigación. Uno de los líderes coordinaba las acciones desde una cárcel federal de Salta.
El operativo inició el pasado fin de semana con el secuestro de más de 61 kilos de cocaína que estaban ocultos en un automóvil y que derivó en doce allanamientos simultáneos, donde incautaron doce vehículos, armas, 26 mil dólares y más de 1,6 millones de pesos. También detuvieron a siete personas, una de ellas es un preso que coordinaba las actividades desde una cárcel federal.
Según lo difundido por las autoridades, los procedimientos se llevaron a cabo entre el pasado sábado y domingo, y estuvieron a cargo de efectivos de las Unidades de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Salta, junto a gendarmes de investigaciones de la ciudad fronteriza de La Quiaca.
Durante la investigación, los efectivos de la fuerza federal lograron identificar un automóvil que era utilizado para trasladar la droga. Con esa información, solicitaron apoyo del personal de la Sección Tres Cruces del Escuadrón 21 "La Quiaca", que realizaban controles sobre la ruta nacional N°9.
Así interceptaron el rodado y al revisarlo, un perro detector de narcóticos marcó la presencia de estupefacientes.
Al inspeccionar de una manera minuciosa, los efectivos encontraron un total de 58 paquetes con cocaína escondidos en compartimentos especialmente preparados dentro del torpedo y los zócalos del automóvil. Posteriormente las pruebas realizadas confirmaron que se trataba de cocaína, con un peso total de 61 kilos 514 gramos.
Diversos allanamientos
El hallazgo de la droga permitió avanzar sobre el resto de la organización y por orden del Juzgado Federal de la provincia, se realizaron doce allanamientos simultáneos que tuvieron lugar en la capital jujeña, en la ciudad fronteriza de La Quiaca y en la localidad salteña de General Güemes, que se realizó dentro de una cárcel federal.
Allí estaba alojado uno de los integrantes del clan, quien, de acuerdo con la investigación que sigue en curso, continuaba dando órdenes y coordinando las actividades de la banda desde el penal mediante el uso de un teléfono celular.
Como resultado de los operativos desplegados fueron detenidas siete personas, entre ellas quien se encuentra privada de su libertad, todas vinculadas a la organización.
Además del estupefaciente, durante los allanamientos los efectivos de la fuerza nacional secuestraron diez automóviles, dos camiones, una pistola, dos chalecos antibalas, municiones de distintos calibres.
También múltiples dispositivos móviles, entre los que se contabilizó cuarenta teléfonos celulares de alta gama, cuatro notebooks, nueve pendrives, dos equipos de comunicación tipo Handy y una importante suma de dinero: 26 mil dólares y 1 millón 618 mil 650 pesos.
Todos los elementos quedaron a disposición de la Justicia Federal y serán incorporados a la causa.