Ricardo Martín Cruz fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por la muerte de Matías Puca, un adolescente que fue arrollado mientras participaba de la Fiesta Nacional de los Estudiantes en 2017. La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado, tras un acuerdo entre las partes, por el delito de “homicidio imprudente por conducción antirreglamentaria de vehículo automotor agravado por la fuga del autor”.
El trágico episodio tuvo lugar en la madrugada del domingo 17 de septiembre de 2017. Matías Puca, alumno de la Escuela Técnica de Maimará, caminaba junto a sus compañeros por la avenida Fascio, en dirección al Regimiento de Infantería 20, donde los jóvenes se alojaban para participar de los desfiles estudiantiles. Fue entonces cuando un automóvil Chevrolet se subió a la acera, lo embistió y también arrolló a una compañera, para luego continuar su marcha sin detenerse a brindar asistencia.
La investigación, liderada por el fiscal Aldo Lozano, permitió identificar un vehículo Chevrolet Agile con daños en su parte delantera derecha. El propietario del rodado, Ricardo Martín Cruz, fue detenido e imputado inicialmente por “homicidio simple”. Peritajes realizados por la Policía Federal y la posterior confesión del imputado —quien admitió haber sido el conductor en el momento de la colisión— llevaron a que la causa fuera elevada a juicio. Finalmente, el acuerdo en juicio abreviado selló la condena.